IDEAS

La responsabilidad de crear empleo como base de un nuevo contrato social

Nuria López. Secretaria General de CCOO-A

Comisiones Obreras ha presentado recientemente un informe titulado Horas extra no pagadas y absentismo. Este informe, elaborado por nuestro Gabinete Económico a partir de datos del INE, señala que las horas extra trabajadas han alcanzado en el segundo trimestre de 2018 la cifra más alta desde 2009, con una media de 6,8 millones de horas extra a la semana, según datos de la EPA.

En España, el 44 por ciento de todas las horas extra trabajadas no se pagan ni con dinero ni con descanso. En Andalucía, se han contabilizado 637.478 horas extra en el segundo trimestre de 2018, de las que el 48 por ciento no han sido ni pagadas ni compensadas. Las ramas de actividad que concentran una mayor cantidad de horas extra no pagadas son hostelería, comercio, educación, industria manufacturera, actividades profesionales, científicas y técnicas y actividades financieras y de seguros, y ofrecen una perspectiva con la que analizar y localizar la precariedad y la explotación que sufrimos las personas trabajadoras. Una vez más somos las mujeres, con un mayor índice de contratación a tiempo parcial, las discriminadas en mayor medida, pues se da una mayor incidencia de las horas complementarias, con el consiguiente alargamiento generalizado de jornada y sin que su remuneración tenga carácter de horas extraordinarias.Un perjuicio económico y de cotización que repercutirá a lo largo de la vida laboral y en la pensión de jubilación de las mujeres.

La eliminación de las horas extra hubieran supuesto la creación de más de 170.500 empleos a jornada completa en el segundo trimestre de 2018 en el conjunto del país, más empleos de los que supuestamente destruiría, tal y como han afirmado algunas voces, elevar a 14.000 euros anuales el Salario Mínimo en Convenio, según el IV Acuerdo por Empleo y la Negociación Colectiva firmado entre las organizaciones sindicales y empresariales.

En este 2019 que comenzamos es inaplazable llegar a un acuerdo en la mesa de diálogo social estatal que permita trasladar a la normativa cuestiones ya incluidas en el IV AENC, como son la recuperación de la ultraactividad de los Convenios Colectivos, la limitación a la subcontratación y la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa. También otras que acaben con la competencia desleal de algunas empresas, introduciendo la obligación del registro de la jornada para evitar el alargamiento sistemático del tiempo de trabajo. Lo contrario supone perpetuar un fraude que precariza las condiciones laborales, conlleva un coste económico, perjudica las cotizaciones, impide la conciliación de la vida personal y laboral, limita el consumo y aumenta los riesgos psicosociales de las personas trabajadoras empeorando las condiciones de vida y salud de la sociedad. Por ello, es preciso generar empleo de calidad, fortalecer a las empresas y extender los beneficios del crecimiento económico al conjunto de la sociedad.

El fortalecimiento de la democracia se hará con la reconstrucción del contrato social, asumiendo la responsabilidad que en parte nos corresponde a los sindicatos y a las organizaciones empresariales, para transitar prioritariamente hacia la superación del legado de las últimas reformas laborales y de sus principales efectos: el debilitamiento de la negociación colectiva y la paralización del diálogo social. La reconstrucción del contrato social habrá de contar con empleo de calidad, con la mejora de los salarios, con la erradicación de brecha salarial entre mujeres y hombres y con la normalización de la negociación colectiva en el mundo del trabajo. En esta tarea, siempre encontrarán a las CCOO dispuestas a construir. Manos a la obra.

 

Nuria López | Secretaria General de CCOO-A Nuria López

@nurialomar

 

 

Artículo incluido en el número de enero de la revista Agenda de la Empresa