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Tecnología Blockchain para evitar ineficiencias y costes asociados al ‘retrabajo’

repsol blockchain

BlockLabs, aplicación desarrollada

La startup Finboot y el Centro de Investigación Repsol Technology Lab (Tech Lab) han probado con éxito la tecnología Blockchain para mejorar los procesos de certificación de sus productos. BlockLabs, la aplicación desarrollada, utiliza equivalentes digitales de las muestras a homologar, con lo que se evitan ineficiencias y costes asociados al ‘retrabajo’ (llamadas, correos electrónicos, reenvíos de muestras…).

Los productos de refino y la petroquímica están sometidos a un conjunto de certificaciones de calidad y seguridad por parte de los organismos reguladores. “Ahora este tipo de procedimientos, en los que manejamos gran cantidad de muestras, están sujetos a muchas incidencias de ‘retrabajo’ por mal etiquetado, pérdidas o conexión incorrecta de información”, explica Tomas M. Malango, Gerente de Experimentación del Tech Lab. La digitalización “nos permite una identificación de la muestra inequívoca en todo su ciclo de vida”.

Para validar la metodología Blockchain, Tech Lab eligió la gestión de muestras procedentes de los negocios industriales “porque en nuestro centro recibimos del orden de 60.000 al año y es un proceso que involucra a muchos actores dentro de la compañía y algunos de fuera, es muy intensivo en recursos y se realiza en gran medida en papel”, continua Malango.

Integridad de la información

La consistencia de esta tecnología reside en que el registro de las características del activo y su transferencia entre los miembros de la red sigue unos protocolos que aseguran la integridad de la información. Todos los usuarios que participan en una Blockchain generan a la vez el código que identifica a un nuevo elemento, conocido como token, en este caso la copia digital de la muestra de refino. Este código se crea una sola vez y es inalterable. Si alguien intenta modificar el token de un modo no previsto en el protocolo, el código asociado se modificaría, el resto de los usuarios no reconocería el token y se sabría qué integrante de la red lo ha intentado modificar.

La estimación de ahorro en el Tech Lab, calculando el porcentaje de muestras con incidencias de ‘retrabajo’, es de unos 400.000 euros. “Es pura mejora de eficiencia”, prosigue Malango, “una mejora que sería trasladable a otros departamentos de la compañía con prácticas y disfunciones parecidas”.