IDEAS

Las cámaras andaluzas, una apuesta por la garantía juvenil

Antonio Ponce Fernández. Presidente del Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio

En el año 2015, la Cámara de Comercio de España apostó por entrar a apoyar a los jóvenes españoles en su formación e inserción para bajar las cifras acuciantes de paro juvenil que ensombrecían nuestros datos de empleo.

En colaboración con el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, y enmarcada dentro del Sistema Nacional de Garantía Juvenil y cofinanciado por el Fondo Social Europeo, puso en marcha en la práctica totalidad de la red cameral española un proyecto denominado PICE, que son las siglas del “Programa Integral de Cualificación y Empleo”.

Este programa tiene por objetivo ayudar a los jóvenes de entre 16 y 29 años a desarrollar habilidades que les permitan acceder al mercado laboral, tanto si no han finalizado sus estudios o no tienen experiencia laboral como a aquellos que sí tienen formación o que ya han disfrutado de algún contrato de trabajo.

La finalidad del PICE consiste en que los jóvenes realicen un itinerario formativo mediante una orientación vocacional (elaboración de un currículo y preparación de entrevistas), una formación troncal (idiomas, competencias digitales y habilidades para el empleo) y una formación específica orientada a un puesto en concreto que les permita su inserción en el mundo laboral.

Entre enero de 2015 y octubre de 2018, a nivel nacional, un total de 93.929 jóvenes de entre 16 y 29 años se inscribieron en el PICE, de los cuales 3.596 consiguieron un empleo.

Por comunidades autónomas, la Comunidad Valenciana (con 866), seguida de Andalucía (con 671) y, en tercer lugar, la Comunidad de Madrid (con 351), son las que tuvieron el mayor número de inserciones laborales.

En Andalucía, y la bajo la coordinación del Consejo Andaluz de Cámaras que me honra presidir, la red cameral de nuestra Comunidad está volcada en generar un aumento de la población joven activa y empleada, a través de la orientación, formación y cualificación de sus jóvenes, mejorando sus competencias profesionales para su correcta inserción en el mercado laboral. Además, se busca fomentar el espíritu emprendedor para la creación de empresas y la movilidad de los jóvenes, a través de experiencias internacionales que permitan su inserción laboral.

Pero también, y al representar las Cámaras andaluzas por ley a la totalidad del tejido empresarial, están en contacto permanente con nuestras pymes para obtener la participación y el compromiso del sector empresarial e industrial de Andalucía en la mejora del empleo juvenil de nuestra región mediante acciones de acogida, prácticas no laborales, contratación y, en general, acciones que permitan a los jóvenes acercarse al mercado de trabajo.

Para ello cuentan con la tramitación por la red cameral de ayudas a las empresas para la contratación por importe de 4.950 euros para la contratación de los jóvenes que, inscritos en el programa, han completado la fase de orientación vocacional. Los contratos pueden ser indefinidos, temporales, en prácticas o para la formación y el aprendizaje.

Además, se fomenta el emprendimiento, que junto a la internacionalización, han sido siempre los pilares fundamentales de nuestras instituciones y así, con el objetivo de fomentar el autoempleo, la juventud andaluza que hayan completado el PICE y ponga en marcha una actividad empresarial o profesional reciben una ayuda de 600 euros.

Eso sí, deberán permanecer inscritos en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) durante doce meses de manera ininterrumpida.

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Antonio Ponce Fernández

Presidente del Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio

 

Artículo incluido en el número de febrero de la revista Agenda de la Empresa