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Revista de mayo Agenda de la Empresa

 

Estamos atravesando tiempos muy difíciles para todos. Nunca nos había tocado vivir una situación parecida. En cuestión de días una pandemia, llamada COVID-19, hace temblar el sistema sanitario, las instituciones, las relaciones internacionales, la economía y nuestra forma de vivir como sociedad. Una vulnerabilidad transversal y global que pone en riesgo nuestro sistema de vida como nunca hubiéramos podido imaginar. Y en cuestión de días también vemos como el ser humano tiene una enorme capacidad de adaptación y es capaz de dar lo mejor de sí. Personas a título individual, empresas y entidades varias demuestran que con responsabilidad, generosidad y solidaridad se puede combatir este virus. Desde Mujeres Avenir, la red feminista empresarial de referencia en España y Francia, también hemos lanzado operaciones de apoyo y solidaridad en estos momentos.

Siempre he creído, será por mi naturaleza optimista, que toda crisis, como punto de inflexión, trae consigo numerosas oportunidades. Oportunidades de reflexión, oportunidades de mejora y oportunidades de avance. Especialmente si se hace desde la humildad, con resiliencia y con confianza. Humildad, Resiliencia y confianza, tres palabras de una enorme belleza y un potente simbolismo feminista, por cierto.

Humildad, Resiliencia y Confianza pueden ser los ingredientes principales del prisma desde el que trabajar el nuevo paradigma que cada sector tendrá que analizar. Mi área de trabajo es el turismo, un sector que está siendo afectado especialmente, como tantos otros, por esta crisis sin precedentes. Restricciones en la libertad de movimiento, cancelación de vuelos, cierre de hoteles y restaurantes… y, sin embargo, y como apuntaba más arriba, es uno de los sectores que más está arrimando el hombro y aportando su granito de arena en la lucha contra el COVID-19.

Si algo caracteriza al sector es su capacidad de resiliencia, su solidaridad y el importante papel que han jugado y que estoy convencida jugarán las mujeres para la supervivencia. Evidentemente saldremos de la crisis de una manera completamente diferente a como entramos y el sector tendrá que adaptarse e introducir cambios en los que paradójicamente ya había comenzado a trabajar.

La pandemia en sí misma provocará por ejemplo en mi opinión en los meses a venir, una aceleración de diferentes tendencias que ya comenzaron hace años algunas empresas líderes. Transformación digital de las empresas con el cambio cultural que lleva aparejado. Intensificación de las políticas de sostenibilidad y de responsabilidad. La RSC será además de a nivel de las empresas, estratégica a nivel de sociedad. En una crisis como ésta con un enemigo desconocido y unas consecuencias tan inciertas, la solidaridad demostrada de las empresas y la capacidad de poner sus recursos al servicio de la sociedad será valorada más que nunca. La tarea de la empresa como agente transformador está en el centro del debate a nivel mundial y también afecta a las empresas del sector turístico. La sociedad está evolucionando a pasos agigantados en cuanto a valores y prioridades, y solo aquellas empresas que sepan adaptarse a estas nuevas exigencias tendrán la capacidad de sobrevivir a largo plazo. Estoy convencida que el propósito social se convertirá en parte fundamental de la estrategia de la empresa para crear valor a futuro. Dentro del propósito social estará más vigente que nunca la apuesta por la igualdad y la diversidad. Así lo entendemos además desde las empresas y profesionales que forman parte de Mujeres Avenir.

Junto al propósito social también cobrará en mi opinión muchísima importancia la seguridad, la salud y el bienestar, por lo que cadenas hoteleras, agencias de viaje, compañías aéreas, destinos y en general todos los actores del sector tendremos que intensificar nuestros procedimientos de seguridad, higiene y salud en todo el recorrido cliente para tranquilizar y aportar confianza a un nuevo viajero que sin duda estará preocupado por su salud, su bienestar y su seguridad.

Por último, también creo que es importante que todos los actores del sector activemos la corresponsabilidad vía alianzas y sinergias. En contextos complejos como los que vivimos y viviremos será necesario, más que nunca, activar una inteligencia compartida en la que los diferentes sectores, público, privado y social, así como los profesionales, trabajemos de manera coordinada, haciendo gala de nuestra imaginación y creatividad, buscando alternativas que consigan activar el sector y dar una respuesta urgente al gran reto que tenemos por delante. Con humildad, resiliencia y confianza.

 

Rebeca Ávila Rebeca Ávila WEB opinion

Miembro de la Junta Directiva de Mujeres Avenir

Directora de Responsabilidad Social Corporativa en Accor