El Retraso Medio de Pago (RMP) de las empresas españolas se situó por encima de los 15 días en el tercer trimestre de 2020 y mantiene una tendencia al alza desde antes de que comenzara la pandemia de la Covid-19. Si hay algo crítico para un negocio es la liquidez, una liquidez que le permita mantener su actividad comercial y seguir creciendo.

España es un país en el que tradicionalmente se han demorado los pagos, una morosidad que formaba parte de nuestra idiosincrasia. Entre las razones de estos retrasos se encontraban, principalmente, la desidia y la mala gestión de las facturas. Afortunadamente, poco a poco, esta cultura morosa está desapareciendo.

Según el estudio de Informa D&B, el 12% de las grandes empresas pagó de manera puntual durante el tercer trimestre de 2020, frente al 51% de las microempresas, el 44% de las pequeñas y el 26% de las medianas.

La Factura Electrónica mejora la puntualidad en los pagos

En este contexto, la factura electrónica aparece como una de las claves para mejorar el RMP ya que el propio sistema refuerza la puntualidad en los pagos, puesto que no existen demoras en la facturación: la factura se emite en el momento en que se presta el bien o el servicio, el receptor la valida automáticamente -salvo que exista alguna discrepancia, que se comunica al instante para su resolución- y, en todo momento se conoce el estado de la factura y la previsión de cobro. De esta manera y gracias a la trazabilidad de las facturas se acaba con la falta de información, de transparencia y con las falsas escusas, ya que ambas partes, proveedor y cliente, tienen una información puntual del proceso y no has lugar al repudio.

La Unión Europea lleva años promoviendo la implementación de la factura electrónica en las transacciones comerciales del mercado interior. De hecho, todas las Administraciones Públicas europeas se encuentran, a día de hoy, operando con facturas electrónicas.

Además de reducir de forma muy sensible el Retraso Medio de Pago y aumentar la liquidez, la factura electrónica permite que las empresas accedan a nuevos canales de financiación. Todo ello conlleva a una mejora de relación con el cliente, puesto que tener un medio de pago rápido y eficiente, ayuda a fortalecer la relación con los proveedores, lo que se traduce en una cadena de suministro más eficiente y, por lo tanto, en una mejor relación con los clientes.

Ahorro de costes

La factura electrónica ayuda también a reducir los costes. Según el Estudio sobre la implantación de la Factura Electrónica en España de SERES, en 2019, las empresas españolas que habían incorporado la e-factura ahorraron un total de 1.602.161.051 euros.

Por último, cabe destacar que la implementación de la factura electrónica en la empresa es un proceso sencillo, siempre y cuando se elija una opción que permita no sólo mejorar el envío de la factura sino el seguimiento posterior de ésta. En este sentido, SERES, ofrece un asesoramiento personalizado a cada uno de sus clientes y aporta diferentes servicios para cubrir, tanto estas dos partes del proceso de facturación como el acceso a nuevas fuentes de financiación a través de las facturas. De esta forma, las empresas pueden comenzar a disfrutar de todos los beneficios que ofrece la facturación electrónica desde el primer momento y de forma óptima.

Poco a poco y entre todos llevaremos el RMP a cero gracias a la digitalización y automatización del proceso de facturación que ofrece la factura electrónica.

 

Alberto Redondo tribuna seres web

CMO de SERES