Frente a un resultado de 331 millones el mismo periodo del año anterior

Banco Santander obtuvo en el primer trimestre de 2021 un beneficio atribuido de 1.608 millones de euros, frente a un resultado de 331 millones el mismo periodo del año anterior, en el que se registró una provisión de 1.600 millones a causa de la pandemia.

La entidad registró en el primer trimestre de 2021 un cargo neto por valor de 530 millones correspondiente a los costes de reestructuración previstos para el conjunto del año, principalmente en Reino Unido y Portugal.

Sin ese cargo, el beneficio ordinario en el primer trimestre del año fue de 2.138 millones, un 50% más que en el último trimestre de 2020 y que compara con los 377 millones del mismo periodo del año anterior. Este es el mayor beneficio ordinario de Santander desde el segundo trimestre de 2010.

“Los resultados del primer trimestre muestran nuestra gran orientación al cliente y las ventajas de nuestra diversificación. Son buenos resultados en todas las regiones, destacando el fuerte crecimiento en Estados Unidos, Reino Unido y en banca corporativa y de inversión”, ha reconocido Ana Botín, presidenta de Banco Santander. Y reconoce que “el éxito de la vacunación es clave para la recuperación económica. Confiamos en alcanzar nuestros objetivos para 2021, con la mejora en la ratio de eficiencia, la reducción del coste del crédito y el aumento de la rentabilidad”.

El crecimiento de los volúmenes de negocio (+2% en crédito, +8% en depósitos) impulsó los resultados, con todos los negocios del grupo poniendo foco en la atención al cliente, el aumento de los ingresos, la gestión eficaz del margen de intereses y el control permanente de los costes.

Estos resultados muestran la importancia de la diversificación geográfica y de negocio de Santander: sus tres regiones, Europa, Norteamérica y Sudamérica, contribuyeron por igual al beneficio ordinario del grupo, con beneficios récord en Estados Unidos, gracias en parte al incremento del 13% de su margen neto (+19% eliminando el impacto de las ventas de Puerto Rico y la cartera de Bluestem), y un fuerte crecimiento en Reino Unido. Además, el beneficio ordinario de Santander Corporate & Investment Banking (Santander CIB) aumentó un 64%, hasta los 704 millones.

El margen de intereses creció un 5% gracias a que el nuevo crédito volvió a los niveles previos a la pandemia en Europa y Sudamérica, con un crecimiento del margen de intereses destacado en Reino Unido (+24%), España (+10%) y Brasil (+6%). Los ingresos por comisiones se recuperaron hasta los niveles previos a la pandemia gracias a la mayor actividad, al crecimiento en servicios y productos de mayor valor añadido, sobre todo en Santander CIB y seguros.

Los ingresos totales aumentaron el 8%, hasta 11.390 millones. Gracias a ello y a la disciplina en el control de costes al banco pudo aumentar su beneficio antes de provisiones (margen neto) un 15%, hasta 6.272 millones.

Los costes se mantuvieron estables como consecuencia de los planes de eficiencia que se han puesto en marcha, sobre todo en Europa. La ratio de eficiencia mejoró hasta el 44,9%, es decir, 2,3 puntos porcentuales menos, lo que convierte a Santander en uno de los bancos globales más eficientes.

Como consecuencia del aumento del ahorro de las empresas y las familias durante la pandemia, los recursos de clientes superaron el billón de euros por primera vez (1,01 billones). Los depósitos a la vista crecieron un 14%, hasta los 668.000 millones, y los fondos de inversión subieron un 19%, hasta los 170.000 millones. En comparación con diciembre de 2020, los depósitos a la vista crecieron un 2%, mientras que los fondos de inversión lo hicieron en un 3%.

Balance “sólido”

El balance se ha mantenido sólido. La ratio de mora ha descendido cinco puntos básicos (pb) desde marzo de 2020, hasta el 3,20%, mientras que la ratio de cobertura cerró el trimestre en el 74%.

El coste del crédito, es decir, lo que el banco provisiona en función de la pérdida esperada de la cartera, mejoró en 20 puntos básicos desde diciembre, hasta el 1,08%, gracias a las menores provisiones en el trimestre. Estas provisiones se situaron en 1.992 millones, un 43% menos que el primer trimestre del pasado año por aplicación de la normativa contable NIIF 9 (IFRS 9), que hace depender las provisiones de la mora esperada y las perspectivas económicas a largo plazo. Las provisiones acumuladas ascienden a 24.034 millones.

La ratio de capital CET1 se incrementó en 72 pb en doce meses, hasta el 12,30%, por encima del rango objetivo del 11-12%. El colchón de capital CET1 frente al mínimo requerido es ahora de 345 pb, en comparación con los 189 pb de antes de la pandemia. En el trimestre, el banco volvió a mostrar una fuerte capacidad de generación orgánica de capital, al sumar 28 pb.