En Andalucía hay actualmente unos cuatrocientos setenta mil trabajadores eventuales agrarios. De ellos, la mitad, unos doscientos sesenta y dos mil trabajadores, cobran el subsidio agrario, o lo que es lo mismo, están dentro del Plan de Fomento Agrario. Se trata de aquellos trabajadores que cobran menos de 7.500 euros anuales.
“El Plan de Fomento Agrario andaluz es el equivalente al subsidio por desempleo de cualquier otro trabajador” asegura Pedro Marcos, secretario General de la Federación de Industria y Trabajadores Agrarios de UGT Andalucía. “Sin este plan los trabajadores del campo andaluz no tendrían derecho a cobrar el paro”.
Según Marcos, “el subsidio agrario cuesta la tercera parte que otros planes, como por ejemplo el Plan de Fomento del automóvil de Cataluña y tiene mucho más rédito”.
El Plan de Fomento Agrario “ha contribuido a mantener la población en el medio rural”, asegura Marcos. “Ha servido para desarrollar la actividad agraria. Si no fuera así, nos encontraríamos con pueblos con muy pocos vecinos, casi vacíos, como sucede en Castilla La Mancha o Aragón”.
Lo cierto es que el Plan de Fomento Agrario tiene una doble vertiente. Por un lado, la prestación que percibe el trabajador eventual del campo, el que trabaja 45 jornales, y por otro lado, los fondos que llegan a los ayuntamientos en función del número de trabajadores agrícolas. “Uno de los pilares de Andalucía es la actividad agraria y eso es así porque hay personas que viven en el medio rural”. Los fondos que llegan a los ayuntamientos se crearon hace treinta años para solventar la falta de infraestructuras en los pueblos.
“En cualquier caso, estamos hablando de una prestación irrisoria, ínfima” señala Marcos “si lo comparamos con las ayudas que reciben otros sectores en nuestro país”.
Puede verse y escucharse las declaraciones de Pedro Marcos. La grabación está a disposición en http://youtu.be/KkgbojP8sBw







