Costa Rica promoverá la modernización de su sector eléctrico a través de una Línea de Crédito Condicional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 500 millones de dólares para incrementar la capacidad de generación eléctrica del país con fuentes de energía renovable y reforzar y expandir la infraestructura de transporte y distribución de electricidad.

Mediante lo que se conoce como una Línea de Crédito Condicional para Proyectos de Inversión (CCLIP), se busca apoyar financieramento la modernización del sector, favoreciendo los esfuerzos realizados por Costa Rica en la mitigación de los impactos del cambio climático, estimular el crecimiento económico sostenible, y fomentar la integración regional del país a través de una mayor participación en el Mercado Eléctrico Regional (MER).

Con el objetivo de aumentar el suministro de electricidad con base en fuentes renovables que aporten energía firme o constante al sistema, se planea la construcción de plantas de generación de energía geotérmica y otras formas de generación que contribuyan a reducir la vulnerabilidad de la matriz eléctrica a la incidencia del cambio climático.

img2-37622Durante los próximos años, se espera que el crecimiento del país genere una demanda de energía del 3,8%, equivalente en 2035 a más de 2,2 veces los valores de 2014. Para que el país pueda satisfacer esta demanda, será necesario que su sistema eléctrico logre una capacidad neta de generación eléctrica de 2.648MW durante 2015-2035. El Banco busca apoyar al país para que el 95% de este incremento de capacidad para atender la demanda creciente se base en energías renovables.

A través de los diversos programas que se promoverán con esta línea de crédito, se busca apoyar al país para superar los desafíos que enfrenta el desarrollo de su sector eléctrico en el mediano plazo, tales como la eliminación en los rezagos de inversión en generación firme y diversificar su matriz energética con fuentes de generación renovable que aporten energía ininterrumpida al sistema.

De lograrse, esto permitirá reducir la vulnerabilidad del país a las variaciones climáticas y reforzará su capacidad de transmisión y distribución para garantizar un servicio eléctrico de mejor calidad y más confiable para todos sus usuarios.