Andalucía está sufriendo una dramática realidad que requiere ser abordada con urgencia y seriedad.

Una de las leyes más importantes que tienen los gobiernos para incidir sobre la vida de las personas y mejorar sus condiciones, es el proyecto de presupuestos. En CCOO valoramos que existan presupuestos andaluces, pero hemos sido críticos con ellos porque entendemos que no van en la dirección de reforzar los pilares necesarios para nuestra tierra, como son la creación de empleo de calidad, la protección social y la reindustrialización.

Por una parte, el gobierno central ha llevado a cabo políticas muy injustas y erróneas que han alargado la crisis y el sufrimiento de la gente, provocando un grave retroceso en derechos al conjunto de la sociedad española. Por eso, resulta incomprensible que en Andalucía, un gobierno mayoritariamente de izquierdas, se haya situado en la misma línea continuista y no esté siendo beligerante en la reclamación de lo que nos corresponde a los andaluces y andaluzas.

Francisco-Carbonero12-439x451Es cierto que existen limitaciones legislativas y presupuestarias impuestas por el Gobierno de España para realizar los presupuestos, pero el Gobierno andaluz ha tenido la oportunidad de hacer las cosas de manera diferente y no lo ha hecho, de manera que nos encontramos ante unos presupuestos absolutamente insuficientes para cubrir las necesidades de la gente y que no apuntalan aquellas políticas que generan empleo de calidad y actividad productiva. Tampoco es comprensible, y así lo hemos denunciado, que se produzca una bajada indiscriminada de impuestos que va a beneficiar en mayor medida a las economías más solventes e impedirá el tránsito hacia un modelo productivo de más valor añadido que pueda dar sostenibilidad a las políticas públicas.

Desde CCOO consideramos que si existe la recuperación en las grandes cifras macroeconómicas, es momento ya de que llegue a las familias. Para ello, hemos reclamado, y lo seguiremos haciendo, un gran pacto de estado andaluz entre gobierno, partidos políticos, patronal y sindicatos, que permita un desarrollo óptimo de nuestro Estatuto de Autonomía y favorezca un cambio de modelo de financiación que tiene que volver a tener el objetivo de convergencia con España y Europa, con la igualdad entre personas y para las oportunidades como base, un cambio de modelo productivo, reindustrialización e inversiones.

El crecimiento presupuestario del 5,6% previsto sobre 2015 es a todas luces limitado y se apoya sobre previsiones que tienen bastantes dificultades para fructificar, con lo que su desarrollo y ejecución puede sufrir serias dificultades. Es necesario tener la diligencia que los momentos requieren y no puede volver a ocurrir que no se ejecuten partidas tan sensibles e importantes como las Políticas Activas de Empleo, donde se han perdido más de 800 millones por falta de ejecución, algo que con un 31% de desempleo en Andalucía es indignante.

El ámbito industrial no corre mejor suerte, con una reducción de las políticas en un 38%, pese a que el gobierno andaluz sabe que uno de los elementos indispensables para que Andalucía pueda salir de la crisis es dejar de estar supeditada al empleo estacional de las campañas agrícolas o del turismo. Nuestra tierra necesita de un nuevo tiempo, pero con recortes como estos o los que han sufrido las infraestructuras productivas y transportes de un 57,8%, o el I+D+i y la sociedad del conocimiento en un 40,6%, Andalucía no se situará en la senda adecuada para lograrlo.

En lo referente a los servicios públicos, en los presupuestos hay algunos aspectos del acuerdo firmado con los agentes sociales en la mesa general, pero no es menos cierto que el acuerdo era más ambicioso y se han quedado muchos temas en el camino. Es el caso, por ejemplo, del gasto en educación, que crece menos que el global, o el preocupante dato de plazas en comedores escolares, cuyo crecimiento ha sido del 0%. Además, el déficit de profesorado provoca un problema importante en el sistema.

En sanidad el incremento presupuestario ha sido del 4,8%, pero no olvidemos que en los últimos siete años el gasto sanitario público en Andalucía ha caído en más 1.400 millones respecto a 2010 y nos sitúa en la penúltima posición.

Todas estas cuestiones tendrían que hacer reflexionar al Gobierno andaluz sobre qué está pasando. Por nuestra parte, la reflexión está hecha y la conclusión es evidente, el Gobierno andaluz ha presentado unos presupuestos insuficientes, que no apuntalan los servicios públicos y que no permiten pensar en la configuración de un modelo productivo que genere dinamismo, actividad productiva y empleo de calidad para los andaluces y andaluzas.

 

Francisco Carbonero Cantador

Secretario General de CCOO-A

@carboneropaco