Rumanía ofrece múltiples oportunidades de negocio en diferentes sectores para las empresas andaluzas. Entre los sectores más demandados destacan construcción, medio ambiente, turismo y textil, según datos de la Antena de Promoción de Negocios que Extenda-Agencia Andaluza de Promoción Exterior, entidad de pendiente de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, posee en el país.

Según el informe, en 2010 fueron 159 empresas andaluzas las que exportaron al país de Europa del este. Además, Almería es la provincia que más ha crecido en exportaciones en los cinco primeros meses de 2011 con un 347% más y una cifra de ventas que supera los 14 millones de euros. El resto de provincias que más han exportado a Rumanía son Cádiz (2,7 millones de euros) y Jaén (1,2 millones de euros).

En cuanto a los productos de la comunidad más vendidos entre enero y mayo de 2011 destacan los vehículos (10,5 millones de euros), las legumbres y hortalizas (5,3 millones de euros), las máquinas y aparatos mecánicos (1,4 millones de euros), y lso combustibles (1,1 millones de euros).

Rumanía, a pesar de tener una de las tierras más fértiles de Europa, importa la mayor parte de las verduras y frutas destinadas para el consumo interno, debido a que sus terrenos no están preparados para agricultura intensiva. Además los sistemas de riego son obsoletos, y muchos han quedado en desuso. A esto hay que unirle la aplicación de las medidas de mejoras comprendidas en el Programa Nacional de Desarrollo Rural (PNDR) de la UE, lo que convierte a este sector una de la salida más importantes para establecer relaciones comerciales entre Andalucía y Rumanía.

Según normativa europea, Rumanía debe tener implementada una red completa de agua, gas y canalización en el mundo rural hasta 2018. Actualmente, sólo el 33% de los habitantes del mundo rural tienen acceso a agua potable y sólo hay un 10% de red de canalización. Son, por tanto, dos sectores con oportunidades de negocio e inversión para las firmas andaluzas.

Asimismo, están en marcha proyectos de rehabilitación en la mayoría de las viviendas en el país, ya que la Ley Rumana obliga a la rehabilitación térmica de bloques construidos antes de 1989. Además, la ausencia de residencias de ancianos y la creciente necesidad de las mismas, obligará a construir este tipo de edificios, lo que supone una buena oportunidad para establecer negocios en el país.