El índice de precios de consumo (IPC) subió un 0,4% en Andalucía durante el pasado mes de noviembre. Con este dato, la tasa de inflación interanual de la comunidad autónoma se sitúa en el 2,7%, dos décimas inferior a la del mes anterior.
El aumento del coste de la vida se debe principalmente a la subida estacional de vestido y calzado (5,5%), que recoge los últimos efectos de la nueva temporada otoño-invierno. También destaca el incremento en transporte (0,4%), sobre todo por el alza de carburantes y combustibles (0,7%).
Por el contrario, hay descensos en los apartados de la medicina (-3%), por la caída de precios de los medicamentos y el material terapéutico (-5,7%); ocio y cultura (-0,8%), sobre todo los viajes organizados (-3,5%); y hoteles, cafés y restaurantes (-0,6%), fundamentalmente hoteles y otros alojamientos (-9,2%).
En términos interanuales, el grupo más inflacionista sigue siendo bebidas alcohólicas y tabaco, con un incremento del 11,2%, especialmente el segundo de los componentes (13,8%). Le siguen transporte, con un 6,7%, en un contexto en el que los precios de carburantes y combustibles crecen un 14,4%; y vivienda (6%), sobre todo por la electricidad, gas y otros combustibles (12,1%). En cambio, registraron tasas negativas los apartados de medicina (-3,3%), comunicaciones (-1,5%) y ocio y cultura (-0,6%).
La Consejería de Economía, Innovación y Ciencia destaca la favorable evolución de la inflación en Andalucía en noviembre, que se ha reducido dos décimas en términos interanuales, el doble de la media de las comunidades autónomas españolas. Este dato se produce en un contexto en el que en la Zona Euro se estima, según el indicador adelantado publicado, que la tasa de inflación se mantenga estable.
Segunda autonomía menos inflacionista
Andalucía presenta, por tanto, una tasa del 2,7%, dos décimas inferior a la media nacional, siendo la segunda comunidad autónoma menos inflacionista y tres décimas por debajo de la esperada en la Eurozona (3%), con las implicaciones que esto tiene en términos de ganancias de competitividad-precio.
También se modera el componente más estructural del IPC, la inflación subyacente, que no considera los precios de los productos energéticos y los alimentos no elaborados, y cuya tasa es del 1,6%, una décima inferior a la del mes anterior y el conjunto nacional, y por debajo del objetivo de estabilidad de precios fijado por el Banco Central Europeo (2%).







