IDEAS

Cuando el I+D se convierte en el ADN de una empresa

Desde los comienzos de la humanidad, la innovación ha sido la fuerza motriz de la evolución, permitiendo a los humanos crear y desarrollar herramientas con el fin de mejorar su calidad de vida. El fuego, la rueda, la imprenta, la bombilla o Internet son instrumentos que corresponden a diferentes edades del hombre y que han supuesto un salto cualitativo respecto a generaciones anteriores. Estos avances fueron fruto de la motivación y la inquietud de los hombres y los científicos de aquellas épocas, unos valores que actualmente se ven reflejados en las compañías tecnológicas, que a la vez se han convertido en el motor de la innovación y en una pieza clave para el desarrollo de las generaciones venideras.

HuaweiInternet ha hecho posible la aparición de múltiples herramientas y ha facilitado la vida de millones de personas en todo el mundo, siendo capaz de crear la primera generación conectada de la humanidad. Por esta razón, podemos decir que estamos en un momento en que las tecnologías de la información han crecido más allá de sus propios límites, siendo testigos de cómo las empresas tecnológicas son quienes están liderando la innovación y el desarrollo en prácticamente todos los campos. Para continuar con este avance, las compañías tienen que continuar fomentando el proceso de transformación digital, explorando nuevos conceptos tecnológicos y aportando enfoques útiles para la sociedad, una tarea que los profesionales dedicados a la investigación y al desarrollo conocen bien.

Desde sus comienzos en 1987, Huawei ha sido consciente del papel de la innovación para el desarrollo de la sociedad. Por ello, su inversión en I+D ha sido clave, tanto para la reinvención de la propia compañía, como para aumentar su catálogo de soluciones. La compañía comenzó su andadura dentro de la industria de las telecomunicaciones fijas y no fue hasta hace poco más de una década cuando la compañía dio el doble salto a las comunicaciones móviles, dando comienzo a su proceso de internacionalización a través de la creación de centros de investigación en Europa e India. Este desarrollo no habría sido posible sin sus partners, uno de los pilares de su estrategia, gracias a los cuales ha llegado a superar los 60.000 millones de dólares de facturación en 2015; ni la inversión en I+D, que el año pasado llegó al 15% de los ingresos de la compañía, 9.180 millones de dólares, y que en la última década supera los 37.000 millones de dólares. Además, de los 170.000 empleados con los que cuenta Huawei a nivel global, un 45% (79.000 aproximadamente) trabaja en áreas relacionadas con I+D.

Para competir con éxito en el nuevo mundo digital y favorecer el desarrollo sostenible de los ecosistemas TIC, Huawei cuenta con 16 centros de I+D, 36 centros de innovación conjunta y 45 centros de formación repartidos por todo el mundo. Estos centros son claves en el progreso de transformación digital de las empresas, permitiéndoles avanzar en su transformación digital a través de una colaboración abierta y orientada al cliente. Estos laboratorios innovan en áreas como Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés), Cloud Computing y Big Data, e intercambian ideas sobre nuevos modelos de negocio, demandas de negocio y soluciones técnicas a nivel internacional a través de una red global de centros.

En el marco de su apuesta por las actividades de I+D, y en pos de la mejora de sus productos y soluciones, Huawei ha reforzado su actividad en términos de solicitud de patentes, no solamente en China, sino también en el resto de mercados. En este sentido, según la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, Huawei presentó 3.898 solicitudes durante el pasado año, un incremento interanual del 14% que le ha permitido liderar por segundo año consecutivo el ranking mundial de solicitud de patentes. A día de hoy, la compañía cuenta con más de 50.000 patentes a su nombre y tiene un papel activo en casi 300 grupos de estandarización, alianzas industriales y comunidades de código abierto. Estos datos refrendan el compromiso de la compañía por la defensa intelectual y el avance de la compañía sustentado en el campo de I+D.

No hay que esperar a que el futuro llegue, sino que el trabajo conjunto debe facilitar su creación, aumentando la conectividad y creando nuevos modelos de negocio para apoyar la integración de las industrias verticales. En este sentido, la inversión en I+D es vital para anteponerse a los desafíos tecnológicos, hacer posible la digitalización de las industrias tradicionales e impulsar la revolución digital.

 

María Luisa Melo

Directora de Relaciones Institucionales y Comunicación de Huawei España