OHL registró un beneficio neto atribuible de 8,3 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone un 66,5% menos frente a los resultados del mismo periodo en 2016, cuando ganó 24,8 millones.

En términos recurrentes, es decir, excluyendo la venta de activos, alcanzó los 19,9 millones de euros frente a cuatro millones en el primer trimestre de 2016, casi cuatro veces más.

A nivel operativo, la cuenta de resultados presentó una cifra de ventas de 886,8 millones, con una leve caída del 7,3% con respecto al mismo periodo del año anterior, y un Ebitda de 324 millones, lo que supone un crecimiento del 22,7% con respecto al primer trimestre de 2016.

Estos registros se han alcanzado a pesar de la devaluación de las monedas con las que opera el grupo frente al euro. Sin el efecto del tipo de cambio, el crecimiento del Ebitda habría sido del 31%.

Por su parte, la deuda neta con recurso en el primer trimestre alcanzó los 993,2 millones -el impacto en caja de los proyectos legacy asciende a 38,0 millones-. Si se incluyeran las desinversiones cobradas en el mes de abril -venta del 17,5% de Canalejas y del 51% de los activos de Mayakoba-, la deuda neta con recurso pro-forma se situaría en 788,2 millones de euros.