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“Los drones no son juguetes, son aeronaves”

Entrevista a Isabel Maestre, directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea desde su constitución, en octubre de 2008

Agenda de la Empresa: Desde 2008, es la directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) ¿Podría hablarnos de este organismo?

Isabel Maestre: AESA es el organismo del Estado que vela para que se cumplan las normas de aviación civil en el conjunto de la actividad aeronáutica de España. Para ello, tiene funciones de supervisión, inspección y ordenación del transporte aéreo, la navegación aérea y la seguridad aeroportuaria. Además, AESA tiene potestad sancionadora ante las infracciones de las normas de aviación civil. En definitiva, en AESA trabajamos para promover el desarrollo, establecimiento y aplicación de la legislación aeronáutica nacional e internacional de seguridad aérea y protección al pasajero, para implantar una cultura de seguridad y proteger los derechos de los usuarios, agentes y sociedad, logrando un transporte aéreo seguro, eficaz, eficiente, de calidad, accesible y fluido.

A.E.: ¿Cuál es la estructura y los principales objetivos de AESA?

I.M.: En AESA tenemos el compromiso de satisfacer las necesidades y demandas ciudadanas con el nivel de calidad que la propia sociedad le exige. Es por ello que la Agencia tiene una estructura enfocada  en la satisfacción de los usuarios de sus servicios. Es decir, los pasajeros, las compañías, las organizaciones de mantenimiento, gestores de aeropuertos, escuelas de formación aeronáutica, proveedores de servicios de navegación aérea, los profesionales aeronáuticos, como son el personal de vuelo, ingenieros, controladores aéreos, técnicos de mantenimiento, pilotos, etc. En definitiva, desde principios de este año hay cuatro grandes áreas funcionales en AESA que son la Dirección de Seguridad de Aeronaves, que ejerce todas las competencias en los ámbitos de la seguridad de la operación y el mantenimiento de aeronaves y su certificación, registro de matrícula de aeronaves y todas las cuestiones vinculadas con la explotación del transporte aéreo (licencias y supervisión económica de las compañías). La Dirección de Aeropuertos, que ejerce las competencias de AESA en materia de seguridad en aeropuertos, asistencia en tierra, servidumbres aeronáuticas, facilitación en el transporte aéreo y todas las atribuciones en el ámbito de la seguridad frente a actos de interferencia ilícita (security). La Dirección de Navegación Aérea, con competencias en todas las materias relativas a navegación aérea; y la Dirección de Seguridad, Calidad y Licencias, que es responsable de la gestión del Sistema de Notificación de Sucesos, de la coordinación del Programa Estatal de Seguridad Operacional (PESO), de la intermediación en las reclamaciones del usuario del transporte aéreo y las relativas al personal de vuelo (pilotos y TCP´s), medicina aeronáutica, competencias lingüísticas, y programas de calidad de AESA, fundamentalmente.

A.E.: Entre sus funciones se encuentra el desarrollo de proyectos compatibles con el crecimiento sostenible de la aviación. ¿Cuáles son los principales proyectos que lidera actualmente?

Drones AESA Directora de AESA, Isabel MaestreI.M.: AESA participa en los proyectos de redacción de normativa ambiental nacional e internacional y de establecimiento de medidas que buscan el desarrollo de una aviación sostenible. Entre ellos, lideramos a nivel internacional el acuerdo de emisiones de CO2 aprobado en octubre de 2016, que establece una normativa de certificación relacionada con los gases de efecto invernadero (CO2 y NOX) que reduzcan el efecto de la aviación sobre el cambio climático. También promovemos de forma activa el establecimiento de medidas de mercado por las que las compañías aéreas compensen sus emisiones de gases de efecto invernadero en el marco de las estrategias del Acuerdo de París establecidas por la UNFCCC para la lucha contra el cambio climático. Además, somos líderes a nivel nacional y europeo en el análisis y fomento del uso de biocombustibles en aviación y participamos activamente en el proyecto ALAS con países de Centroamérica y Estados Unidos en la definición de estrategias de cambio climático en aviación.

A.E.: Ya hace más de ocho años que llegó al cargo, ¿cómo valora la actuación de AESA desde su llegada? ¿Podría citarnos tres medidas de las que se sienta especialmente orgullosa?

I.M.: El nacimiento de la Agencia hace ocho años supuso una mejora de la autonomía a la hora de tomar decisiones y una mayor profesionalización de la autoridad de la aviación civil. El desarrollo e implantación de normativa para la mejora de la seguridad aérea en ámbitos como las compañías aéreas, compañías de extinción de incendios y salvamento, transporte de mercancías o handling, entre otros, han concentrado una gran parte de nuestros esfuerzos y el resultado ha sido muy positivo. Desde el inicio, hemos apostado por el enfoque preventivo de la seguridad, convencidos de que prevenir es la mejor forma de evitar y de que hay que estudiar todos y cada uno de los incidentes para poder localizar el eslabón más débil de la cadena y fortalecerlo. De hecho, nuestro Sistema de Notificación de Sucesos (SNS) es uno de los más avanzados de Europa. Sin ir más lejos, el pasado mes de febrero estuvimos explicando la aplicación del mismo en Francia para autoridades de toda Europa. Esa apuesta por el enfoque preventivo ha culminado con la aprobación del Plan Estatal de Seguridad Aérea (PESO), que nos pone a la cabeza de los países europeos en prevención. Otro de los trabajos de los que estamos más orgullosos es el impulso de la administración electrónica, que ha supuesto una modernización del sistema y ha facilitado la vida a la ciudadanía que necesita de nuestros servicios. Sin olvidarme claro, de los derechos de los pasajeros. Desde AESA hemos realizado un esfuerzo muy importante por divulgar los derechos de los pasajeros de la aviación y por defender los mismos.

A.E.: Actualmente, hay un boom en materia drones. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea se encarga de la regulación de operaciones con drones de hasta 150 kg. ¿Qué debe hacer aquella persona que adquiere un dron?

I.M.: España cuenta desde hace más de dos años con una normativa que regula el uso de los drones para actividades profesionales, que tienen que cumplir una serie de requisitos para poder operar con ellos. Sin embargo, el uso de estas aeronaves pilotadas por control remoto es cada vez más popular entre los ciudadanos para actividades lúdicas o deportivas, y aunque los requisitos para operar son diferentes a los del uso profesional, también hay que cumplir una serie de requisitos de seguridad. Independientemente del uso del dron y de su peso, hay que tener en cuenta que no se pueden volar drones sobre ciudades y aglomeraciones de personas al aire libre, como pueden ser parques de ciudades, playas llenas de gente, campos de fútbol, etc. Las manifestaciones, fiestas o conciertos no son posible grabarlos con drones por ahora, excepto que tengan lugar en recintos completamente cerrados (incluyendo el techo) y con la autorización del propietario del mismo. No se pueden usar drones de noche, a más de 120 metros de altura y tampoco se pueden volar drones a menos de ocho kilómetros de un aeropuerto, aeródromos, helipuertos o donde se realicen vuelos con otras aeronaves a baja altura, como las zonas de parapente, ultraligeros, paracaidismo, etc. Para usar drones como hobby no es necesario estar habilitado en AESA ni ser piloto de drones, pero sí hay que cumplir esas normas de seguridad que acabo de explicar. Hay que tener en cuenta que “los drones no son juguetes, son aeronaves” y hay que utilizarlos en los espacios adecuados y respetando las medidas de seguridad. En el caso que usemos los drones de forma profesional, es decir que el dron sea una herramienta de trabajo (filmación, topografía, vigilancia, fumigación, etc.), tenemos que estar habilitados como operador de drones en AESA y, para ello, hay que cumplir una serie de requisitos como presentar una declaración responsable que informe de que cumple todas las exigencias que marca la ley y la documentación que lo acredite, ser pilotos de drones y tener un seguro de responsabilidad civil, entre otros requisitos.

A.E.: ¿Qué retos presentan los drones a nivel normativo y de seguridad?

I.M.: El primero es el tecnológico. La tecnología en este sector todavía tiene que evolucionar mucho y, a medida que avance, se irán fortaleciendo los drones. Un aspecto relacionado con éste es la baja autonomía de las aeronaves, que, en algunos casos, limita de forma notable las aplicaciones por parte de los usuarios. Asimismo, está el desarrollo del mencionado sistema ‘detect and avoid’, necesario para entrar en espacio aéreo controlado (en el que vuelan las aeronaves convencionales) y más allá del alcance visual del piloto. Otro reto es controlar el uso de aeronaves pequeñas que no se certifican porque no tienen más de 25 kg pero con las que, en determinados casos, se quieren hacer operaciones de alto riesgo. Además, en la Agencia debemos hacer una amplia labor de divulgación para que los operadores de drones conozcan las normas y las limitaciones que hay en el uso de estos sistemas, fundamentalmente, la referida a operar en espacio aéreo controlado. En este sentido, ponemos a disposición de operadores y usuarios un correo electrónico, un teléfono de atención y una sección de preguntas frecuentes en nuestra página web para informar y explicar todos estos aspectos. En esta línea, también tenemos un desafío a la hora de concienciar a la población de que cualquier ciudadano que tenga un dron, aunque sea para uso lúdico, está obligado a cumplir las normas en este ámbito. Como indicaba antes, esto no quiere decir que deba acreditarse como piloto de drones, pero sí tiene que respetar las normas de seguridad relativas a la operación en espacio aéreo, como la prohibición de entrar en espacio aéreo controlado o la de sobrevolar zonas habitadas. Asimismo, un reto importante es la normativa. No existe normativa europea, por lo que los Estados Miembros que estamos desarrollando legislación propia estamos intentando coordinarnos para que exista una coherencia en los diferentes desarrollos. En este sentido, la Agencia está participando en grupos de trabajo internacionales y europeos.

A.E.: ¿Cuáles son las principales claves de la seguridad aérea?

I.M.: Es fundamental tener un sector dotado de buenos profesionales. También la coordinación y el trabajo en equipo. No podemos olvidar que la aviación es un sector muy regulado y, por ello, el cumplimiento de la norma es clave, pero, para ello, esa coordinación es imprescindible. En definitiva, crear cultura de seguridad y, con ese fin, desde AESA impulsamos la mejora continua de la seguridad a todos los niveles.

A.E.: AESA analiza los posibles incumplimientos del Reglamento de Derechos de Pasajeros. ¿Cree que los pasajeros tienen suficiente información sobre sus derechos? ¿Cuáles de estos derechos son aquellos que en más ocasiones se incumplen?

Drones AESA directora de AESAI.M.: Los pasajeros cada vez tienen a su disposición mayor información al respecto de sus derechos como pasajeros y usuarios del transporte aéreo, de los cuales hay información disponible en la página web de AESA www.seguridadaerea.es. En ésta se informa sobre estos derechos recogidos en el Reglamento (CE) 261/2004, sobre derechos en caso de denegación de embarque, cancelaciones y retrasos. También se indican los cauces para reclamar ante AESA, a disposición de aquéllos pasajeros que consideran que no han visto respetados sus derechos por parte de las compañías aéreas. En este sentido, es importante señalar que AESA ofrece para el trámite de estas reclamaciones una intermediación totalmente gratuita entre el pasajero afectado y la compañía aérea, sin coste alguno para el reclamante. AESA también ofrece un servicio de asesoramiento informativo vía email y telefónico sobre los derechos de los pasajeros en el transporte aéreo cuyos detalles figuran en la web de la Agencia. Los derechos que se incumplen en mayor medida son aquellos que se recogen en los artículos 7, 9 y 14 del Reglamento (CE) 261/2004 de los derechos de los pasajeros en el transporte aéreo. Es decir, los derechos relacionados con el abono de compensación, derecho a asistencia y derecho a información en el caso de denegación de embarque, cancelación o retraso. AESA trabaja de forma activa, mediante inspecciones en los aeropuertos españoles, para garantizar que las compañías que operan en España cumplen con sus obligaciones con respecto a los derechos de los pasajeros en el transporte aéreo.

A.E.: Además, participa en foros internacionales como OACI (Organización de Aviación Civil Internacional) o IATA (International Air Transport Association). ¿En qué punto se encuentra la aviación en sus diferentes ámbitos en España desde el punto de vista internacional?

I.M.: España es uno de los países con un transporte aéreo más robusto en todos los ámbitos, no sólo en la parte comercial, que también, pero especialmente en lo que se refiere a la seguridad. No podemos olvidar que en el mundo de la aviación los estándares de seguridad se marcan a nivel internacional. Por ello, AESA mantiene una presencia institucional activa en unos 200 paneles, grupos de trabajo, comités y foros similares de la UE y en particular en EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea), OACI (Organización Internacional de Aviación Civil), CEAC (Conferencia Europea de Aviación Civil), y diversos organismos de aviación  para, entre otras cosas, influir en los procesos normativos, de manera que el producto final responda a nuestras aspiraciones e intereses, estar al corriente del estado del arte en el sector, intercambiar mejores prácticas y, en definitiva, hacer presente a España como país de primer nivel en un sector estratégico a nivel global y puntero en el uso de tecnología. Por otro lado, la Agencia tiene, dentro de sus objetivos, la promoción de la seguridad del transporte aéreo a nivel internacional, teniendo en cuenta el papel fundamental que éste desempeña en el desarrollo de intercambio socioeconómico entre países y la importancia de mantener unos niveles adecuados de seguridad operacional para garantizar el crecimiento del transporte aéreo. De acuerdo con esta premisa, AESA viene desarrollando actividades de cooperación con terceros países tendentes a facilitar y potenciar el desarrollo de las industrias aeronáuticas y del transporte aéreo, mediante convenios de colaboración y/o asistencias técnicas, financiadas por la UE, para mejorar los niveles de seguridad aérea en beneficio de los ciudadanos usuarios del transporte aéreo. También colaboramos con distintos países en situaciones sensibles con relación a las listas de compañías aéreas y/o países con prohibición operativa a la Unión Europea por razones de seguridad aérea, participamos en Programas de Hermanamiento en materia de aviación y de seguridad aérea de la Unión Europea con países terceros, que pretenden acercar las instituciones de aviación de esos países, sus  normativas y los estándares de seguridad aérea a los europeos; y participamos conjuntamente con otras autoridades de aviación europea y/o con empresas del sector aeronáutico español en proyectos de cooperación técnica internacional, tanto para la mejora de aspectos técnicos concretos, relacionados con la seguridad aérea, como para el refuerzo de la aviación europea en terceros países.

A.E.: Finalmente, ¿cómo valora la presencia femenina en el ámbito de la aviación y su evolución a lo largo de los últimos años? ¿Cómo cree que se podría impulsar?

I.M.: Es evidente que la aviación ha sido y sigue siendo un mundo eminentemente masculino. Es cierto que la presencia femenina ha mejorado respecto a hace 30 años, pero, aun así, es insuficiente y nos hemos estacando en los últimos 15 años. Prueba de ello, es la presencia de mujeres en ingenierías en la aeronáutica, que no ha aumentado en los últimos siete años. Por ello, creo que es necesario empezar a trabajar desde la base, los colegios. Hay que implicar a las niñas en la educación de tecnologías e ingenierías y la educación en el ámbito familiar es muy importante; pero, además, hay que trabajar desde las empresas. En AESA queremos crear una plataforma del sector aeroespacial en la que voluntarios y voluntarias realicen un trabajo de “mentoring” para mujeres. Aunque, para ello, primero es necesario elaborar un plan de acción en el que se detecten los principales problemas y se adopten medidas concretas para mitigarlos. Es necesario que creemos redes de colaboración y trabajemos todas y todos juntos en la misma dirección.

 

María Cano

 

Bio
Directora de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) desde su constitución en octubre de 2008 y miembro del Consejo de Administración de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), Isabel Maestre es ingeniera aeronáutica por la Universidad Politécnica de Madrid y Executive Master en Gestión Pública por el Instituto de Empresa (IE) de Madrid.
Ha ejercido su trayectoria profesional en la aviación comercial, en donde desempeñó los cargos de responsable de calidad y jefa de ingeniería de la Dirección Técnica de Mantenimiento en diferentes compañías aéreas nacionales. Trabajó en la dirección de proyectos aeroportuarios de INECO para Aena, dirigió la Gerencia de Estándares de Vuelo de SENASA, y fue responsable de los servicios de inspección delegados por la antigua Dirección General de Aviación Civil para el control de la seguridad operacional y la aeronavegabilidad continuada.
Además, colaboró con Airbus en proyectos de cooperación en temas de seguridad para Costa Rica y otros países de habla española, así como con las autoridades de Venezuela y Colombia para apoyar procedimientos de inspección de seguridad.
Actualmente, lidera también el desarrollo de proyectos compatibles con el crecimiento sostenible de la aviación, y participa activamente en los foros internacionales de aviación civil como OACI (Organización de Aviación Civil Internacional) o IATA (International Air Transport Association).

 

Entrevista incluida en el especial sobre drones de Agenda de la Empresa