La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha determinado que un total de catorce operadores contribuyan al Fondo Nacional del Servicio Universal para el ejercicio 2014, que se eleva a 18,7 millones de euros, casi un 4% menos que en 2013.

Para fijar las contribuciones, la CNMC ha tenido en cuenta el volumen de ingresos de comunicaciones electrónicas de los operadores durante el ejercicio de 2014.

Para el periodo de vigencia de la LGTel de 2003 (hasta 10.05.2014) la contribución ha recaído en los cuatro operadores principales (Telefónica, Telefónica Móviles, Vodafone y Orange) puesto que la CNMC podía “exonerar a determinados operadores de la obligación de contribuir a la financiación del SU cuando su volumen de negocios a escala nacional se sitúe por debajo de un umbral preestablecido por ella”.

A partir de la entrada en vigor de la LGTel de 2014, (11.05.2014), se establece que corresponde contribuir a “aquellos operadores que obtengan por la explotación de redes o la prestación de servicios de comunicaciones electrónicas unos ingresos brutos de explotación anuales superiores a 100 millones de euros”.

Los otros diez operadores son Cableuropa (ONO), Jazz Telecom (Jazztel), Xfera Móviles (Yoigo), BT España,Euskaltel, Retevisión I, Colt Telecom España, R Cable, Telecable, y Lycamobile.

El servicio universal de telecomunicaciones garantiza que todos los usuarios puedan tener acceso a la red telefónica pública fija desde cualquier ubicación geográfica y a un precio asequible, entre otros elementos, como la conectividad de banda ancha a 1 Mb/s y el abono social. La CNMC calcula anualmente el coste de prestar el servicio universal y determina qué operadores deben contribuir a financiarlo.