Navidades son el mejor colofón para la línea ascendente de la venta directa en España. Si a lo largo de 2016 el sector facturó más de 700 millones de euros, el repunte navideño ofrece una perspectiva aún más alentadora para este ejercicio.

Las razones de este incremento, además de obedecer al elevado volumen propio de estas fechas, enlazan con las nuevas exigencias del consumidor, que demanda comodidad en sus compras, evitando desplazamientos y aglomeraciones, una rápida distribución del producto –-on una media que oscila entre 24 y 48 horas- y personalización en el servicio.

Si las líneas para el cuidado de la piel y todo lo referente al maquillaje centraron el grueso de las ventas durante el Black Friday, la tendencia de los regalos navideños apunta hacia los beauty packs, los productos culturales y premium con ediciones limitadas, las fragancias, la moda y los complementos y la joyería-bisutería.

“Navidad es un período de fuertes ventas para algunas categorías de producto de la venta directa, especialmente las de cosmética, fragancias, ropa y complementos. Las tendencias cambian, no la costumbre de regalar productos innovadores y de calidad”, afirman desde la Asociación de Empresas de Venta Directa.

Tecnología, belleza, bienestar, cultura, moda, joyería y nutrición son algunos de los sectores en los que opera la venta directa en España.