DestacadosEMPRESAS

Zara abre en Londres su último concepto de tienda, que integra las compras online

Zara ha abierto en Stratford (Londres, Reino Unido) su último concepto de tienda con novedades pioneras que han sido diseñadas para transformar la experiencia del cliente al integrar las compras en tienda y online. Con un total de 4.500 metros cuadrados, esta flagship marca un hito importante en la estrategia de integración de las plataformas de Zara.

Se trata de la primera tienda Zara con una sección dedicada a la compra y recolección de pedidos online, que se suma a las secciones habituales para mujer, hombre y niño. Esta cuarta sección de la tienda cuenta con dos puntos de recogida automatiza de pedidos online, que pueden manejar 2.400 pedidos simultáneamente, lo que permite a los compradores recoger las compras realizadas a través de las plataformas de comercio electrónico de Zara.

El lector de código de barras óptico con el que cuenta este Punto de Recogida escanea códigos QR o registra códigos PIN que los clientes reciben cuando realizan sus pedidos online. Detrás del punto de recogida, un brazo robótico organiza los paquetes de manera óptima según su tamaño y recoge y entrega pedidos para que los clientes los recojan en cuestión de segundos.

El servicio al cliente de la nueva tienda está orientado a crear una experiencia de compra integral, cómoda y agradable. Los espejos interactivos equipados con RFID detectan las prendas y permiten al cliente comprobar el look sin necesidad de probarlo. Los pedidos online estarán disponibles en la tienda el mismo día si se realizan antes de las 14:00 o al día siguiente si se hacen durante la tarde.

Personal de Zara equipado con iPads asesorará a los clientes en sus compras y podrán tramitar sus pagos desde los propios dispositivos. Los clientes también pueden pagar usando sus teléfonos móviles a través de la aplicación Zara o la aplicación del grupo Inditex, InWallet. Como complemento a las cajas habituales, hay un área de pago rápido con un sistema que identifica automáticamente las prendas y agiliza el proceso en momentos de mayor afluencia. Los clientes simplemente confirman sus artículos en una pantalla en estas cajas de pago rápido antes de abonarlo con sus tarjetas o teléfonos móviles.