El llamado AVE del desierto, que une las ciudades santas de Medina y La Meca, en Arabia Saudí, se pondrá en servicio comercial el próximo mes de septiembre, aunque a una velocidad inferior a la prevista, concretamente a un máximo de 200 kilómetros/hora. Será en septiembre de 2019 cuando finalmente circulará a pleno rendimiento y a la velocidad de 300 kilómetros/hora, para la que está diseñado.

Este aplazamiento implica un retraso de casi tres años con respecto a la fecha prevista inicialmente, en diciembre de 2016, según el acuerdo sellado este jueves en Riad entre el Consorcio Español de Alta Velocidad Meca-Medina y el grupo estatal Saudi Railways Organization (SRO).