DestacadosEMPRESAS

Mapfre elevó su beneficio hasta septiembre un 18,9%, alcanzando 529 M€

El beneficio neto de Mapfre en los nueve primeros meses de este año ascendió a 529 millones de euros, un incremento del 18,9% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, que estuvo afectado por la excepcional siniestralidad catastrófica.

Los ingresos, por su parte, se situaron en 20.297 millones (-4,7%) y las primas en 17.219 millones (-4,3%).

La compañía destaca “la resiliencia y fortaleza de Mapfre en un contexto complicado por la fuerte depreciación de las principales monedas de los países en los que opera (24,5% de la lira turca; 17,5% del real brasileño; 7,6% del peso mexicano; 6,1% del sol peruano; 5,6% del dólar, entre otros) y por el descenso de los rendimientos financieros, consecuencia de los bajos tipos de interés”. A tipo de cambio constante, los ingresos habrían crecido un 1,4% y las primas, un 2,2%.

El negocio en España sigue siendo el motor de crecimiento y es importante destacar la contribución al resultado de Mapfre RE y las Áreas Regionales Latam Norte y Latam Sur, y la positiva evolución del negocio de Mapfre Global Risks y Mapfre Asistencia.

El ratio combinado del Grupo ha mejorado 0,7 puntos porcentuales, hasta situarse en el 98,1%, destacando la buena evolución de España (especialmente en el negocio de automóviles, salud y accidentes), Latam Norte, Latam Sur y Mapfre Global Risks.

El ratio de solvencia a finalizar junio se situó en el 201,7%, con un 93,3% de capital de máxima calidad (TIER 1), apoyado en una alta diversificación y estrictas políticas de inversión y gestión.

El patrimonio neto se situó en 9.798 millones, mientras que los fondos propios, a cierre de septiembre de 2018, ascendieron a 8.267 millones. Los activos totales, por su parte, se situaron en 67.888 millones.

Las inversiones del Grupo al cierre de los nueve primeros meses de este año ascendieron a 49.883 millones, correspondiendo el 54,4% a deuda soberana y el 18,7% a renta fija corporativa. En renta variable están el 5,3% de las inversiones; en inmuebles, el 4,3%; en fondos de inversión, el 2,6%; en tesorería el 5,2%, y el otro 9,5%, en otras inversiones.