El Pleno del Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen "Jerez-Xérès-Sherry", "Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda" y "Vinagre de Jerez" ha celebrado en esta semana la última sesión ordinaria del año, abordando, junto a diversas cuestiones de trámite, un punto monográfico de "Análisis de la Situación Sectorial".

Los vocales del pleno han iniciado hoy un proceso de análisis interno de la situación que atraviesa el sector, condicionada entre otros factores por la coyuntura económica mundial. Como conclusión a este debate interno, todos los vocales acordaron solicitar una reunión con la Consejería de Agricultura y Pesca, a la mayor brevedad y al máximo nivel posible, que permita conocer la disponibilidad de la Junta de Andalucía para apoyar un plan de acción conjunto de todo el sector, ante las difíciles circunstancias del contexto internacional.

Una vez repasados todos los datos de cierre de la pasada campaña y el informe definitivo de la vendimia 2008, la dirección del Consejo Regulador llevó a cabo una exposición de las principales magnitudes de las Denominaciones de Origen, así como de los factores que deben ser objeto de consideración de cara al desarrollo de una estrategia de futuro para el sector.

Como es sabido, la evolución de ventas en los principales mercados arrastra en los últimos años una tendencia a la baja, parcialmente compensada por el buen comportamiento de las ventas en una serie de mercados emergentes de gran potencial de futuro.

Las ventas de Vinos de Jerez y Manzanilla en España presentan no obstante una evolución positiva a lo largo de los últimos ejercicios, al igual que el Vinagre de Jerez, una Denominación de Origen que, desde que forma parte de las amparadas por el Consejo Regulador desde el año 2000, no ha dejado de crecer.

Por lo que respecta a las existencias, a finales de la pasada campaña las bodegas de crianza venían manteniendo unos stocks globales equivalentes a cinco años de venta, con una tendencia descendente a pesar del repunte de la pasada campaña registrado como consecuencia de unas mayores entradas de mosto en los sistema de crianza de vinos de Jerez y Manzanilla. Igualmente han sido objeto de análisis las cifras de producción de uva de las últimas campañas y del mosto calificado obtenido como resultado de los criterios de calificación adoptados por el Consejo Regulador.

Junto al análisis de las cifras, por parte de los vocales se realizó un repaso del marco normativo de las denominaciones y de todos aquellos factores que pueden suponer un cambio en el mismo. Particularmente se analizaron las consecuencias de la reforma de la OCM en distintos ámbitos: los efectos en el Marco de Jerez del "limitado plan de arranque" aprobado por la Unión Europea y las posibilidades que se abren por la vía de la reconversión del viñedo, así como la necesidad de contar a corto plazo con el importante instrumento de la destilación de crisis para nivelar unos inventarios que en opinión de los vocales son claramente "excesivos".

OPORTUNIDADES EN LA PROMOCIÓN
También en el ámbito europeo, se pusieron de manifiesto las oportunidades que brindan los planes de apoyo para la promoción de nuestros productos en terceros países y la necesidad de asegurar que las normas de desarrollo de la OCM salvaguardan las singularidades de nuestros vinos, tanto desde el punto de vista de su designación, como de su etiquetado y de las prácticas enológicas admitidas.

En este último punto, por parte de la Dirección del Consejo se expusieron a todos los vocales cuales son las argumentaciones que se vienen esgrimiendo ante la administración autonómica y nuestros negociadores comunitarios al objeto de permitir que los finos y las manzanillas puedan comercializarse a la graduación alcohólica natural a la que se encuentra el vino en la solera (es decir, sin necesidad de ulteriores encabezados) y que con frecuencia es inferior a los 15 grados que, según establece el Reglamento comunitario, deben de tener todos los vinos de licor. Se trata éste de un tema de considerable importancia en la estrategia sectorial de ofrecer a los consumidores especialmente orientados a su consumo en la mesa y en línea con las tendencias generales de consumo.

Finalmente, el análisis del marco normativo se extendió igualmente a las consecuencias que para nuestras Denominaciones de Origen pueden tener las distintas iniciativas legislativas de la Junta de Andalucía, como son la futura Ley de Calidad Agroalimentaria y el Decreto por el que se regularán los Órganos de Control de las Denominaciones de Origen.