Uno de los momentos que aprovecho con mis hijos pequeños para practicar matemáticas jugando son los períodos de rebajas que tenemos durante el año. Hablar con ellos de una bajada en los precios del 10%, 20% y hasta el 50%, al comprar el mismo producto que antes tenía otro precio les hace calcular y pensar, se produce en ciertos momentos del año, tiene una duración temporal, supone un ahorro que podemos destinar a otros productos, o bien destinarlo para otros fines, es el precio justo que nosotros estábamos esperando, o que si alguien compra es porque alguien vende.

En los mercados financieros pasa exactamente igual, se producen transacciones económicas donde unos compran y otros venden activos financieros (letras del tesoro, bonos y obligaciones del estado, bonos y obligaciones de empresas, acciones, y otros).

Puedo comprar una obligación del estado español si hay alguien está dispuesto a venderla. Si tiene lugar la compra-venta es porque se ha llegado a un acuerdo y se ha fijado un precio, de lo contrario, cada parte tendría su precio pero no habría transacción. Es decir, que cuando queremos comprar una acción y tiene un precio determinado, hemos de entender que éste lo ha fijado el mercado por las diferentes transacciones de compra-venta que se han producido.

¿Por qué te cuento esto? Pues porque conocer o valorar el precio de un activo financiero es posible, ya que existen unas técnicas que nos permiten valorarlo al utilizar los fundamentos o bases del propio activo. Sin embargo, el precio al que nos lo podemos encontrar en el propio mercado puede ser diferente, puede ser mayor o puede ser inferior. El que valora es un profesional que sabe que hay momentos en los que el mercado se comporta de manera no racional, unos compran y otros venden por expectativas y fijan los precios.

El pasado mes de diciembre, el FMI publicó el trabajo ‘Media Sentiment and International Asset Prices’. Un estudio empírico que demuestra cómo las noticias publicadas en prensa, redes sociales y medios influyen en la fijación del precio de los activos financieros, es decir, cómo se siente el inversor en ese momento que le provoca una toma de decisión de compra-venta.

El estudio toma como referencia más de 4,5 millones de noticias publicadas entre 1991 y 2015 en veinticinco países, contando palabras en negativo y positivo. Estas noticias las comparan con la evolución del índice bursátil S&P 500 y el resultado es que afectan al sentimiento de los inversores, les afecta en su toma de decisiones. Las malas noticias provocan que los precios bajen a más velocidad de lo que suben ante buenas noticias.

Tener un plan o una estrategia de medio y largo plazo en la gestión de patrimonios, con unos objetivos claros y definidos, permitiría tomar estos momentos, momentos de ineficiencia del mercado, como oportunidades de compra, como rebajas. Nos podemos encontrar períodos de rebajas del 10%, 20% e incluso del 50% en activos financieros de valor. No sabremos cuándo tendrán lugar y cuánto tiempo durarán, a diferencia de las rebajas tradiciones, pero sí se producirán y las noticias influirán.

Ir acompañado de alguien que esté alineado con nuestras metas te permitirá encontrar estas rebajas y “aprovecharlas”, es decir, a comprar porque me están vendiendo, es un valor adicional enorme si lo contempla tu plan. Encuéntrale y da la bienvenida a las rebajas del 2019.

 

Juan Francisco Martín Báñez Francisco-Martín-Báñez

EFA European Financial Advisor

Asociado EFPA 12099

 

Artículo incluido en el número de enero de la revista Agenda de la Empresa