Tecnologías maduras vs. legislación tradicional

Si hay un motivo para que la transformación digital no avance más, y traiga el consecuente bienestar para la sociedad, no debemos buscarlo en la disponibilidad de las tecnologías, sino en las serias limitaciones de la legalidad vigente, y muy en especial, en su aplicación por los gestores que la restringen de manera incomprensible.

Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que el papel de la intervención pública, en los diferentes niveles de nuestras administraciones, en una sociedad fuertemente intervenida como la nuestra, no se ha actualizado con respecto a los nuevos modelos de colaboración público-privada en la medida que sería deseable, lo que constituye un lastre para el desarrollo efectivo de la Sociedad de la Información.

En un momento en el que tanto el sector público como el privado disponen de financiación asequible, es un contrasentido que se devuelvan fondos a la UE, como que no se empleen los fondos privados disponibles, para la ejecución de proyectos que aportan eficiencia a los procesos y que son capaces de retornar la inversión aplicada a ellos, a la vez que generan beneficios medioambientales, sociales y económicos.

Veamos varios casos en los que, tanto la tecnología madura y la disposición de fuentes financieras disponibles, están atadas de pies y manos por la falta de actualización pública a los nuevos modelos de negocio que la tecnología aporta.

Eficiencia energética

Sorprende que, disponiendo de fondos privados basados en el ahorro energético, y que son capaces de financiar infraestructuras energéticas, en alumbrado y edificios públicos, las AA. PP. sean todavía reticentes a su utilización. Si este ahorro energético, en un momento de costes crecientes de la energía, es capaz de repagar inversiones, debemos cuestionarnos por qué no se usan estas fuentes de fondos privados para este fin, y usar otros fondos públicos disponibles para otros fines sociales y medioambientales, en los que no existen tales retornos. Es un contrasentido no maximizar toda la capacidad de financiación por parte de una administración, logrando con ello unos resultados mucho más efectivos.

Gestión de residuos

Está demostrado por bastantes experiencias que la sensorización de contenedores de basura y el análisis de rutas óptimas provoca ahorros operativos por encima del 50%. Entonces, ¿por qué no se generaliza la implantación masiva de estas soluciones tecnológicas? Básicamente porque nuestras administraciones no son capaces de desarrollar modelos de compra de servicios frente a la clásica compra de proyectos llave en mano o de activos tangibles. En 2019 vamos a vivir una revolución de las compras “as a service”, es decir, de aumento de servicios frente a activos. El sector de residuos urbanos será uno de los grandes beneficiarios que, con tecnologías como el Big Data o la Inteligencia Artificial, generarán nuevas eficiencias en la gestión pública. Esto se derivará de un menor coste de la propiedad al no tener que cargar con la obsolescencia de la infraestructura tecnológica, lo que produce ahorros superiores al 80% del modelo clásico.

Compra Pública de Innovación

Ha sido uno de los grandes y bien anunciados temas de los últimos años desde la Administración Central y Autonómica; Andalucía con más  de 150 millones de euros disponibles en este programa marco, no ha sido capaz de movilizar prácticamente nada de esa cantidad, poniendo en riesgo su disponibilidad, al tener que devolver los fondos a la UE. De nuevo nos encontramos con la barrera de la falta de preparación de nuestras administraciones que no conocen o no se fían de las nuevas fórmulas que nuestro Ministerio de Economía ha desarrollado y les ha puesto a disposición. Estoy convencido que en el nuevo año, veremos cómo estos fondos se ponen en circulación, una vez que los gestores de los mismos los conozcan, se prueben nuevas iniciativas y se sepan administrar. Nos jugamos mucho en ello.

La Nube

En 2018, desde la Comisión de Smart Cities de Ametic, hemos luchado con mucha persistencia, en demostrar que la elegibilidad de los Feder iba por el camino de los servicios frente a la inversión en servidores y en licencias, frente a la compra de servicios de tecnología. Toda esta gestión ha tenido su reflejo en la directiva publicada por el Ministerio de Hacienda que admite como coste elegible la compra de servicios frente a la inversión en hardware. Esto constituye un hito muy importante para los fiscalizadores de los presupuestos de tecnología, ya que permite la compra de los servicios que prestan las empresas de software españolas frente a la compra de tecnología extranjera.

Podemos extrapolar esta directiva a otros ámbitos como en el Plan Nacional de Territorios Inteligentes o en la propia EDUSI, que beben de los fondos Feder, lo que va a permitir en los próximos años un desarrollo mucho más potente de nuestra industria digital.

El fenómeno de las Smart Cities

Uno de los sectores que han eclosionado en 2018 ha sido el de las Smart Cities, donde el ecosistema español, a pesar de las inestabilidades políticas, se ha podido consolidar, con una disponibilidad de fondos de más de 2.000 millones de euros, lo que le constituye una auténtica atracción de empresas extranjeras, que están acudiendo a nuestro país como una auténtica meca  de esta actividad. Y no es solo por la disposición de fondos, sino porque el ecosistema español ha seguido creciendo con la consolidación de sus redes de ciudades  (RECI,  RIU, Innpulso, Red DTI,…), que aúnan los esfuerzos de las entidades locales de nuestro país. Y la industria del sector, representada por Ametic, ha seguido creciendo internacionalmente con más referencias en LATAM y otros países. La adopción por parte de la ITU de los estándares UNE178 sobre Ciudades Inteligentes, no ha hacho más que refrendar la calidad del ecosistema español, único en el mundo y que, con los planes en marcha, podrá continuar siendo un referente global.

El 5G

La aparición de múltiples despliegues en nuestra geografía de proyectos pilotos 5G por parte de todas las operadoras presentes, va a impulsar de manera sostenida la implantación del nuevo estándar. En el Plan Nacional de Territorios Inteligentes, que gestiona la sociedad pública Red.es, existe una partida considerable para el desarrollo de esta tecnología, en la que España podría liderar cierto tipo de casos de uso. Es el momento de proponer nuevos usos y, por tanto, aumentar la demanda de mayores flujos de datos como la disminución de los tiempos de latencia de la red.

Uno de los aspectos que se espera que el 5G pueda atacar es la brecha digital existente entre entornos urbanos y entornos rurales; está muy claro por parte de los impulsores del Plan Nacional que, eliminando fronteras tecnológicas, la ubicación de los centros de trabajo no importa dónde se ubiquen.

Redes de bajo coste y sensórica

Hemos venido observando una disminución de los costes de la sensórica, así como de los costes de las comunicaciones con estándares de “Narrow Band”. Esto va a permitir un autentico despliegue del IoT que, aunado con la aplicación de la IPv6, va a provocar una auténtica revolución para el despliegue masivo de la tecnología existente.

En definitiva, vamos a ver en 2019 un ejercicio en el que la disponibilidad de la tecnología madura, los diferentes fondos de financiación públicos y privados, junto con nuevas experiencias de los procesos de compra de servicios tecnológicos, van a producir un notable avance en nuestro país. La oportunidad que se nos ofrece es muy importante y no debemos desaprovecharla.

 

Adolfo Borrero Villalón Adolfo Borrero

CEO de Aalto Consultores

Presidente de la Comisión de Smart Cities de Ametic y CEOE

 

Artículo incluido en el número de enero de la revista Agenda de la Empresa