Andalucía es la primera comunidad autónoma en creación de Spin-Off universitarios, con 33 empresas innovadoras surgidas de la investigación universitaria durante 2006 (el 27% del total nacional). Casi la totalidad de estos proyectos andaluces surgieron en el marco del programa Campus, la iniciativa del Gobierno andaluz para poner en valor los resultados de la investigación de las universidades andaluzas, creando Empresas de Base Tecnológica.

Desde su puesta en marcha en 2004, en el marco de este Programa se han aprobado incentivos para 67 proyectos de los que se han formalizado 54. Para ello, la iniciativa emplea la fórmula financiera del préstamo participativo que puede ascender hasta 100.000 euros y que se instrumenta a través de Invercaria, empresa de capital riesgo pública participada en su totalidad por la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía.

Para estos 67 proyectos se ha concedido un incentivo total de más de 5,6 millones de euros, con los que se ha movilizado una inversión cercana a los 19 millones de euros y una facturación de 30 millones de euros, de los que más del 15% proceden de mercados internacionales. Asimismo, el 32% de esta inversión ha sido en I+D.

En este sentido, estas 67 empresas tienen en ejecución más de 110 proyectos de I+D en colaboración con grupos de investigación universitarios, cerca de 30 patentes propias o licenciadas a sus grupos de origen y más de 30 publicaciones científicas en revistas de difusión internacional.

Los resultados de Campus han permitido que Andalucía lidere el proceso de creación de Spin Off en el contexto nacional, ya que ha pasado de crear un spin-off en 2002 a las 33 de 2006, lo que supone un incremento del 1,5% al 27% del total nacional. Esta evolución ha hecho que Andalucía pase de ocupar los puestos de cola a ser la primera comunidad autónoma en creación de spin-off universitarios seguidos de la comunidad de Madrid.

De esta forma, si en 2004 de los 17 spin-off creados en la Comunidad, el 67% estaban acogidos a este programa, en 2006 prácticamente el 100% de los spin-off son Campus. El éxito de la iniciativa radica en que está diseñada de acuerdo con las necesidades específicas de este tipo de empresas, sin fórmulas financieras complejas y, sobre todo, implicando en el proceso de detección y definición de los proyectos tanto a las OTRIs como a la propia Agencia de Innovación, complementando los enfoques científico, tecnológico y de mercado.

Empleos de alta cualificación

En la misma línea, uno de los aspectos más destacables de este programa es la creación de más de 350 empleos, de los cuales el 40% está dedicado a I+D. Cerca del 88% son titulados universitarios, y ya son más de 75 doctores los que se han incorporado a las empresas (algo más del 24% del total de empleos). De estos más de 350 empleos aproximadamente el 30% son mujeres.

En cuanto a los sectores, de las 67 empresas creadas al amparo del programa el 43% corresponden al sector TIC (29 empresas), el 26% a Ciencias de la Vida, Salud y Biotecnología (20 empresas) y el 9% al sector Energía y Medio Ambiente (6 empresas). Esto ha permitido que en 2006 Andalucía alcance la segunda posición en el contexto nacional en lo referente al número de empresas biotecnológicas, como puso de manifiesto hace unos meses el informe ASEBIO 2006.

El éxito de Campus ha planteado la oportunidad de extender su fórmula más allá de las universidades mediante la firma de convenios de colaboración con otros centros de investigación, como los centros de innovación y tecnología (ya se han firmado con el Centro Tecnológico Andaluz de la Piedra, CTAP), con el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), FIBAO (Fundación para la Investigación Biomédica de Andalucía Oriental) y la Fundación Progreso y Salud, que ya están empezando a trabajar en sus primeros proyectos.