IDEAS

Las Tecnologías Habilitadoras Digitales se alían con los ODS

Adolfo Borrero Villalón. CEO de Aalto Consultores y Presidente de la Comisión de Smart Cities de Ametic y CEOE

La Internet de las Cosas, aliada con la Inteligencia Artificial y el soporte de seguridad y transparencia de la Blockchain, constituyen el núcleo para la consecución de varios ODS 

Inteligencia Artificial, Internet de las Cosas y Blockchain

Ahora más que nunca, las Tecnologías de la Información se encuentran en el núcleo de cualquier actividad humana, tanto de ocio como de negocio. Es muy difícil despegarse de ellas, no tenemos más que ver lo que ocurre con la adicción al WhatsApp en el smartphone: cuando cayeron sus servicios durante la pasada Semana Santa, fue muy entretenido ver a prácticamente todo el mundo en las calles de Sevilla, con cara desesperada, intentar reanimar a su móvil para contactar con los amigos con los que tenían concertada la cita. Somos una sociedad dependiente de la tecnología, siendo ya imprescindible en muchas industrias, como lo puede ser el suministro eléctrico.

Me gusta usar el concepto de Tecnologías Habilitadoras Digitales (THD) para englobar a todas las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones que se concitan hoy día para hacernos la vida más sencilla, más eficiente, más sostenible. Las THD son claramente un aliado de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que es el mejor modelo de referencia para alcanzar una sociedad más justa y equilibrada tanto en lo social, económico y medioambiental.

Veamos algunos casos de THD y cómo influyen en diferentes ODS. Vamos a tratar el caso de la Inteligencia Artificial (IA) y el mundo de la Analítica de Datos, la Internet de las Cosas (IoT) y la Blockchain.

Inteligencia Artificial y los ODS

La preocupación de Naciones Unidas de aprovechar tecnologías en general, y la Inteligencia Artificial en particular, ha merecido su interés en reuniones de varios sectores con la participación de altos funcionarios de la ONU. La Inteligencia Artificial puede beneficiar las vidas de muchas personas en casos de uso como la seguridad alimentaria, la gestión de residuos o para ayudar a las economías locales a crecer a través del acceso a nuevos mercados.

El esfuerzo se centra en la creación de máquinas inteligentes y adaptativas que, imitando a los organismos vivos y con sensibilidad por el entorno, mejoren el planeta en múltiples aspectos.

Otro aspecto en el que la Inteligencia Artificial es de importancia capital es acabar con la brecha digital entre los países de bajos y de altos recursos, equiparando el acceso a los beneficios de las herramientas tecnológicas.

Internet es un medio global que permite acceder a la información y desarrollar la actividad desde cualquier parte del mundo. Por ello, es necesario facilitar el acceso a él para poder avanzar en el fin de la pobreza. Uno de los aspectos para la consecución del objetivo de Hambre Cero, en el que la Inteligencia Artificial juega un papel fundamental. Otras THD están presentes en la industria agroalimentaria y mejoran aspectos como la competitividad de las actividades agrícolas y ganaderas, incluyendo la trazabilidad y el mejor conocimiento de los mercados, provocando un equilibrio poblacional por sexo, edad o educación.

La telemedicina permite llegar a muchas regiones inaccesibles y prestar servicios de salud por los mejores especialistas sin necesidad de desplazarlos al emplazamiento del enfermo. Los sensores embebidos y la Inteligencia Artificial como herramienta de soporte médico.

El próximo mes de mayo de 2020 se celebra el Foro Global ‘Inteligencia Artificial para el bien’ de la UIT (https://aiforgood.itu.int/), que continúa la labor emprendida para mapear la pobreza y la ayuda para evitar los efectos nocivos de los desastres naturales mediante la interpretación y análisis de imágenes satelitales, mediante el uso de la Inteligencia Artificial.

La Internet de las Cosas y los ODS

La progresión de la introducción de la medida, a través de sensores especializados, en muchas actividades industriales, urbanas y agrícolas, es el alma de la Internet de las Cosas (IoT) que, gracias al correcto análisis de las mismas, convierte datos crudos a información relevante para la toma de decisiones.

El crecimiento de la sensórica se estima, según la fuente que se consulte, en billones de sensores enviando datos de manera sostenida a la nube. La previsión de Gartner para 2020 es que haya 20.400 millones de dispositivos conectados.

La IoT es la THD que mayor impacto tendrá en la mayoría de sectores, y es aliada natural de la Analítica de Datos y la Inteligencia Artificial, sin las cuales no tendría aplicación práctica.

La digitalización de los procesos de negocio es particularmente importante en la gestión inteligente del agua, ya que facilita la medición y supervisión del abastecimiento, así como automatizando las acciones sobre la red.

La inclusión de sensores IoT en costa que permiten mediar la calidad de las aguas, instalados en boyas especializadas, permiten ver la evolución de las aguas, que están siendo gravemente afectadas por el cambio climático, produciéndose una desaparición de especies y la merma de la riqueza del fondo marino. La limitación y control de la pesca industrial a través de sensores y localizadores de la actividad del buque permite preservar la biodiversidad del medio.

Los sensores implantados en animales para seguimiento de la fauna son instrumentos útiles para las administraciones y centros de investigación para preservar la biodiversidad. Los modelos de predicción meteorológica basados en satélites permiten adaptar los recursos disponibles a cada momento.

Las THD desempeñan un papel esencial en la creación de infraestructuras resistentes, la promoción de una industrialización integradora y sostenible, y el fomento de la innovación. La industrialización y, en particular, el aumento de productividad, depende en gran medida de una utilización eficaz de la IoT.

Blockchain, la Internet del Valor

Nacida como una tecnología en contra de los lobbies convencionales, con el objetivo de crear un actor confiable y desintermediador, su caso de uso más exitoso es la implantación de criptomonedas como el Bitcoin. Los atributos que hacen de la cadena de bloques una herramienta muy apropiada para el desarrollo sostenible son la transparencia y su trazabilidad infranqueable. Por tanto, la Internet del Valor es un contribuyente nato a la consecución de los ODS de Naciones Unidas, a lo que se añade su poder descentralizador y democratizador.

La trazabilidad de la Blockchain permite garantizar que los productos que consumimos no se produzcan en circunstancias de explotación humana, como el caso del uso de menores. Esto provoca un aumento del flujo de financiación para sectores desfavorecidos al tener la garantía del comportamiento ético en toda la cadena productiva.

El comercio justo es, por tanto, uno de los beneficiarios de este uso de la Blockchain. Complementado con otras tecnologías habilitadoras como la IoT, permite integrar la sensórica, automatizando la recepción de datos sin intervención humana. Esto evitará, en gran medida, el fraude, aumentando los controles sobre los procesos y su trazabilidad.

Al ser programable y transparente, la Blockchain permite que los procesos de elaboración y desarrollo de los presupuestos públicos puedan ser monitorizados en tiempo real, disponiendo de alarmas que se arman en el momento que detectan alguna desviación. Esto lo convierte en un mecanismo sólido en la lucha contra la prevaricación, atenuando la corrupción.

El uso de la Blockchain en el mercado energético contribuye a suministrar energía a poblaciones de difícil acceso, que no disponen de infraestructuras. Es gracias a microeconomías vecinales autosuficientes energéticamente que intercambian energía mediante la Blockchain. Se trata de modelos descentralizados de gestión energética que funcionan sobre micro redes, en los que los agentes consumen energía generada en la zona o que han generado ellos mismos.

La regulación jugará un importante papel en todo esto, pues se precisarán adaptaciones a este nuevo entorno para permitir vender o comprar electricidad entre personas físicas, que regulen los Kwh intercambiados.

Conclusiones

La Internet de las Cosas, aliada con la Inteligencia Artificial y el soporte de seguridad y transparencia de la Blockchain, constituyen el núcleo para la consecución de varios ODS como hemos visto en el artículo. La necesaria aceptación y asimilación por parte de las instituciones públicas y empresas de estas Tecnologías Habilitadoras acelerará el cumplimiento de los ODS.

 

Adolfo Borrero Villalón Adolfo Borrero Villalón

CEO de Aalto Consultores

Presidente de la Comisión de Smart Cities de Ametic y CEOE

 

Artículo incluido en el especial sobre Tecnología y ODS del número de julio-agosto de la revista Agenda de la Empresa