ECONOMIA

La CNMC propone rebajar peajes de transporte y distribución de electricidad

Entre un 6,8% para el consumidor doméstico y un 13,4% para el consumidor industrial

– La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha propuesto una rebaja de los peajes de transporte y distribución de electricidad de entre un 6,8% para el consumidor doméstico y un 13,4% para el consumidor industrial para el conjunto del próximo periodo regulatorio (2020-2025).

Según la propuesta recogida en el proyecto de circular sobre el cálculo de los peajes de transporte y distribución de electricidad, lanzado a audiencia pública hasta el próximo 16 de septiembre, esto supone una rebaja de los peajes del 10,2% para el conjunto del periodo.

La retribución de las compañías de electricidad por las actividades de transporte y distribución se eleva en conjunto a 7.000 millones de euros cada año, mientras que los peajes son la contribución que les corresponde a los consumidores para cubrir estos costes.

Los peajes, que este año fueron congelados por el Gobierno por quinto año consecutivo, suponen casi un 40% del recibo de la luz, mientras que el precio mayorista de la electricidad tiene un peso cercano al 35% sobre el recibo final y cerca del 25% restante corresponde al IVA y al Impuesto de Electricidad.

De esta manera, la propuesta de la CNMC supondría abaratar la factura, dependiendo del tipo de consumidor eléctrico, en torno a un 3% y un 5%.

Dentro de las funciones que el Gobierno devolvió a la CNMC como organismo regulador el pasado mes de enero en materia de energía, figura la de ser el encargado de decidir el reparto de estos costes entre los consumidores.

En su proyecto de circular, el organismo presidido por José María Marín Quemada plantea que el reparto se hará en función de la potencia y la energía que se consume. Así, establece una metodología para determinar el cálculo anual de los peajes y su reparto entre los distintos consumidores.

En concreto, se distribuirá entre los consumidores; los autoconsumidores por la energía demandada de la red y por la energía autoconsumida en el caso de instalaciones próximas; las instalaciones de generación por sus consumos propios y los intercambios de energía eléctrica que se realicen con destino en países no miembros de la Unión Europea.