Una “decisión voluntaria, meditada y convencida y ya contemplada desde el momento en que renové el último mandato”

En palabras de González, “ha llegado el momento de hacerse a un lado para que los nuevos órganos de gobierno de la entidad puedan dar respuesta a los retos empresariales actuales marcados por los efectos de la COVID-19, junto con el nuevo ejecutivo catalán que se configure después de las elecciones al Parlamento del 14 de febrero”.

Asimismo, ha explicado que se trata de una “decisión voluntaria, meditada y convencida y ya contemplada desde el momento en que renové el último mandato”. En este sentido, ha añadido que deja el cargo “satisfecho del trabajo hecho”, destacando logros como la fusión de tres patronales, la constitución de una fundación social, el fuerte crecimiento de la entidad y la buena evolución económica y patrimonial de PIMEC a lo largo de estos años, o la consecución de la representatividad institucional que merecían las pymes y los autónomos de Catalunya. “Han sido unos años muy satisfactorios como presidente y ahora es un buen momento para el cambio”.