EMPRESAS

La cirugía y medicina estética sortean la crisis mejor que otros sectores

Primer plano de Mujer
Primer plano de Mujer

El afán de la sociedad española por mejorar el aspecto físico contribuye a que las clínicas de cirugía plástica y estética sorteen los problemas económicos con más tranquilidad que otros sectores. Según la SEPCRE, Sociedad Española de Cirugía reparadora y estética, la crisis ha provocado que el número de intervenciones quirúrgicas haya disminuido en el último año. Sin embargo, esta bajada, tal y como se destaca desde la Clínica Sanza, se ha visto compensada por otros factores como el aumento la demanda de los tratamientos menos invasivos-  que suelen ser más baratos-  y el mayor número de personas que pide financiación especial para operarse.

En el último año un 60% de las intervenciones se ha pagado a plazos

Cada vez son más las clínicas que facilitan todo tipo de comodidades para que los pacientes puedan realizar los tratamientos que desean.  Disponen de acuerdos especiales con una entidad bancaria para conseguir en tan solo 24 horas préstamos a devolver hasta en cinco años y con amortización no penalizada.  Es decir, la falta de líquido no está siendo un impedimento ante el deseo de estar guapo,  moldear la figura o alisar la cara. En el último año y medio—afirma Inés Rodea, de Clínica Sanza—  “entre un 40 y un 60 por cien de las intervenciones se han pagado gracias a sistemas a plazos”.

Turismo estético

Otro elemento que ha mantenido el sector de la estética estabilizado desde un punto de vista económico es el aumento de visitas de personas extranjeras, que vienen a España llamados por la buena fama de sus profesionales y por los precios, que resultan mucho más asequibles que en otros países europeos. “Sudamérica siempre se ha llevado la fama de tener buenos precios, pero en España podríamos empezar a hablar de turismo estético por esta porcentaje de extranjeros que vienen expresamente a las clínicas Españolas”, afirma el Doctor Sanza.

Cuidado con el intrusismo

El Doctor Sanza, afirma que es muy importante que la crisis no haga aumentar el intrusismo profesional gracias a la oferta de precios más baratos. Las pacientes tienen que tener más claro que nunca que a veces un precio inferior puede enmascarar muchos riesgos ya que hay centros, que captan clientes con precios muy competitivos pero que en realidad no están homologados y por tanto no cumplen con las garantías profesionales ni las de seguridad. Antes de escoger cualquier profesional es necesario contrastar que está capacitado para la técnica, que trabaja con personal sanitario y con calidad y seguridad necesarias.

El aumento de los tratamientos de menos precio se explica por la crisis pero también porque suelen requerir continuidad. Láser, ultrasonidos, botox, ácido hialurónico,… son los más demandados. Se trata de tratamientos que no son caros y el resultado es muy satisfactorio.

Así que, gracias a las facilidades de las clínicas, así como la convicción que el aspecto físico es una variable que importa cuando se trata de encontrar un buen trabajo, el sector de la estética está sorteando la crisis con mayor facilidad.