IDEAS

Es-España

Cuando un barco alemán, francés o americano va a la deriva, en la mayoría de los casos todos reman hacia un mismo lugar y juntos intentan cambiar el rumbo hacia un mejor destino ondeando con orgullo su bandera. En cambio, aquí, cuando un barco español va a la deriva cada uno rema para el lugar que le conviene, echándose las culpas unos a otros, y encima hasta se producen motines y revuelos, mientras luchan por ver qué bandera ondear en lo alto del mástil. Hoy, con un paro que ya da vergüenza hasta cifrarlo nuestro ‘barco’ continua sin norte y peor aún sin ver un rayo de luz al final del horizonte. Que sí, que este año va a ser el último… y así llevamos escuchando desde hace más de 1.800 días. España vuelve a caer viendo cómo parte del talento de su juventud emigra al extranjero sin que nada ni nadie lo impida. Vuelve a caer como ya lo hizo otras muchas veces a los largo de la historia, perdiendo colonias, caída de un imperio, una república, una Guerra Civil, una dictadura y una dura transición. Aquellos eran políticos de verdad y gente que, realmente, había sentido miedo. Así nos va España, así nos va. Fuimos grandes, somos enormes y ¿qué tenemos? Pericles, tu ciudad se hunde y el germen de la democracia cae, tráenos el ostracismo y pide que algún general romano vuelva su casco a Hispania. Que fuimos grandes, Abd-al Raham, que tu castillo del cielo se pierde y se evapora y lloraremos como mujeres lo que no supimos defender como hombres. Que Isabel ve romperse su reino de Castilla, que la ciudad del Carlos III se pierde en sí misma, que la desgracia nos llega como lo hizo en el XVII, que volvemos a la camarilla y al pucherazo y estraperlo. Que el problema ES, ES-PAÑA. Dicen que “el verdadero poeta no nace hasta que no llora por su patria”. No somos la generación del 27, abandonaremos porque queremos y porque ya no tengamos motivos para quedarnos.