Ambiente cálido y exquisito con una decoración con mezcla acertada de diferentes estilos en donde prima la estética Vintage. Mobiliario recuperado y reciclado, que con impecable acierto y gusto, convive a la perfección con piezas modernas y coloristas. Vintage56, es un lugar de encuentro, mágico, con una fusión ecléctica que uno, solo al entrar, y vislumbrar su largo y elegante pasillo, comienza a deleitarse y disfrutar con todos sus sentidos.

Situado en un lugar privilegiado de la capital, el paseo de la Castellana, Vintage56, ofrece un espacio idóneo para degustar, a cualquier hora del día, una comida con aires mediterráneos.
La carta de Vintage56
La cocina que ofrece Vintage56 es un taller de ideas. Desde sus fogones se ofrecen platos exquisitos con nuevos sabores, bajo la influencia mediterránea. Cada plato de la carta es una auténtica sorpresa para los paladares más exquisitos. Se trata de obras de arte culinarias que no sólo son creadas, sino también servidas, con la armonía de un equipo de profesionales acreditado en el mundo de la restauración.
La carta del restaurante tiene varias opciones diferentes: para picar, compartir, o bien escoger alguno de sus sugerentes platos. Con la posibilidad, además, de disfrutarlo con una excelente y variada coctelería, hasta 16 tipos diferentes, en donde encuentras los celebérrimos y clásicos combinados, hasta las mezclas más revolucionarias y actuales.
El menú incorpora platos especiales para vegetarianos y veganos
Vintage56 te sugiere entre su selecta y variada carta, interesantes sabores y aromas como: carpaccio pez mantequilla, croquetas de carabinero, mini hamburguesa de sepia y gambas, para continuar con un sugerente Tartar o bien, con una variedad de arroz, especialidad del prestigioso restaurador valenciano, Ximo Sáez, entre los que elegir: arroz con verduras ecológicas, arroz de pato y canela o el sorprendente arroz; Vintage.
El famoso repostero Paco Torreblanca pone su toque final con los postres. Para Vintage56 ha creado de forma exclusiva un dulce de vainilla y chocolate con toque envolvente de glaseado en oro, al que no podrás resistirte: Vintage.







