El rodillo de la crisis no ha pasado por igual en todo el sector de la construcción española. El segmento de reformas ha sufrido un impacto mucho menor que la obra nueva en los últimos cinco años (2008-2012) y el volumen de obra de rehabilitación o ampliación ya supera en más de un 50% a la de nueva construcción, según un informe realizado por Arquitectura a la Carta, primer operador de licitaciones y comparador online de obra privada en España.

En este periodo de recesión, el promedio de intervenciones en edificios y locales que se realizan cada año es de 46.835, un 50% más que de nuevas construcciones, que se han estancado en una media de 30.968. Este nuevo panorama supone un giro radical en comparación con los años de boom inmobiliario (2000-2007), cuando la proporción era completamente inversa (51.300 frente a 94.850) y acerca a España a la ratio predominante en Europa, que se mueve en torno a un 70/30.

Esta comparativa refleja, además, una tónica que ha marcado la industria del ladrillo: la caída en el ámbito de las reformas ha sido muy inferior y ha amortiguado parcialmente el desplome global del sector. El impacto ha sido menor debido al cambio de tendencia en los hogares, que optan por la remodelación parcial o integral del inmueble frente a la compra, y, sobre todo, al estado del stock inmobiliario de segunda mano de los bancos.