Según ha hecho público la organización Oxfam, los países en desarrollo pierden unos 100.000 millones de dólares (77.430 millones de euros) anuales en ingresos tributarios debido a la evasión de impuestos.

 

La organización Oxfam ha pedido a los ministros de Hacienda y presidentes de los bancos centrales del Grupo de los Veinte (G20) que apoyen reformas tributarias mundiales que favorezcan a todos y no solamente a los países ricos y sus empresas internacionales.