El presidente del Gobierno de las Islas Baleares, José Ramón Bauzá, ha anunciado una amplia reforma fiscal que afectará a los impuestos directos en los que el Ejecutivo autonómico tiene capacidad normativa y a todas las tasas autonómicas.

José Ramón Bauzá, presidente de las Islas Baleares
José Ramón Bauzá, presidente de las Islas Baleares

Durante su intervención en el debate sobre el estado de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares en el Parlamento balear, Bauzá ha explicado que esta reforma fiscal tiene un doble objetivo: “Devolver a los ciudadanos de Baleares parte del gran esfuerzo realizado en estos años para superar una grave situación de crisis económica y apuntalar y estimular el crecimiento económico que hoy vive nuestra comunidad para alcanzar mayores tasas de empleo”. El presidente de las Islas Baleares ha asegurado que esta bajada de los impuestos elevará la renta disponible 250 millones de euros en dos ejercicios.
La reforma fiscal afecta a todos los impuestos directos en los que el Gobierno de las Islas Baleares tiene capacidad normativa. Así, se reducen el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF), el impuesto de sucesiones y donaciones, el impuesto de patrimonio, el impuesto de transmisiones patrimoniales para vehículos de segunda mano y todas las tasas de la Comunidad.
José Ramón Bauzá ha explicado que la reforma fiscal en la tributación directa tiene como objetivo desarrollar un sistema tributario “más equitativo, con mayor progresividad y que permita luchar contra la desigualdad”. Además, según ha detallado el presidente del Gobierno, se pretende potenciar la I+D+i y las energías renovables “como factor de valor añadido” para la actividad económica insular.
Bauzá ha concretado los tres ejes sobre los que pivota la reforma del IRPF. En primer lugar, una reducción generalizada de los tipos autonómicos para todos los contribuyentes. Después, un incremento de los mínimos personales y familiares en los ámbitos de discapacidad, personas mayores y familias. Y finalmente, la pervivencia de las deducciones actuales, a las que se añaden tres nuevas para fomentar la I+D+i y el uso de energías renovables, así como estimular la universalización del estudio de idiomas extranjeros.