El Monte se ha convertido en la primera caja de
ahorros andaluza en recoger su balance anual en una memoria de sostenibilidad que muestra el impacto social de su actividad. Adaptada a los criterios y metodología de The Global Reporting Initiativa (GRI), universalmente aceptados, la Memoria de El Monte en 2003 recopila prácticas desarrolladas por la caja andaluza que son representativas de un ejercicio empresarial socialmente responsable por su doble capacidad de producir efectos favorables tanto para la propia Entidad como para la comunidad en la que presta sus servicios.
La Memoria recoge datos muy significativos, que acreditan que el alcance social de la actividad de El Monte no se limita a su obra socio-cultural, sino que alcanza a todas sus líneas de actuación, empezando por su función primordial de intermediación financiera, en la que confían más de un millón de clientes, la mayor parte de ellos andaluces.
La función social de la Entidad se hace también especialmente notoria en su política de participaciones empresariales, a través de la cual generó riqueza y empleo para todo su territorio de implantación. Concretamente, y según pone de relieve la Memoria, El Monte participó en 2003 en 192 proyectos empresariales, en los que invirtió 842 millones de euros. Ese grupo de empresas facturó más de 7.200 millones y dio empleo a más de 29.000 trabajadores. De la inversión de El Monte se beneficiaron los sectores de mayor potencial estratégico para la comunidad andaluza: el sector agroalimentario,
el financiero, el inmobiliario, el de telecomunicaciones, el de servicios, y el de
ocio y cultura.
De los 219 empleados incorporados en 2003, 99 fueron hombres (45%) y 120 fueron mujeres (55%). De continuar el ritmo de los últimos años, en esta
primera década del siglo XXI el número de mujeres alcanzará al de hombres en
El Monte.
Estos son algunos de los pocos apuntes que pueden desprenderse de dicha memoria de sostenibilidad llevada a cabo por EL MONTE.







