El pasado 14 de diciembre, tras un intenso tiempo de debate y enmiendas, se aprobó por unanimidad en el Parlamento de Andalucía el proyecto de Ley de Promoción del Trabajo Autónomo, un paso adelante importantísimo para el colectivo de trabajadores por cuenta propia de nuestra Comunidad, que se cifra en algo menos de medio millón de personas.
Para UPTA Andalucía, antes que nada hemos de congratularnos tanto por el nacimiento de una Ley fundamental, como por el modo en que lo ha hecho, con la aprobación de todos los grupos parlamentarios, al igual que sucedió con su “hermano mayor”, el Estatuto del Trabajo Autónomo, promulgado por las Cortes en octubre de 2007, y que gozó de idéntico respaldo.
Dado este consenso, es lógico que lo primero que demandamos es que se desarrolle con carácter inmediato, ya que dicho consenso denota la necesidad de la Ley y lo acertado del contenido de la misma; en este sentido, hemos de referir que algunas de las enmiendas introducidas en el debate parlamentario han contemplado las peticiones realizadas desde UPTA Andalucía, remarcando así nuestro papel de interlocutores y de organización representativa de los autónomos.
Esta Ley deberá permitirá a los autónomos y autónomas andaluces su desarrollo futuro y conseguir una mejora de las condiciones del colectivo y de cada trabajador individualmente.
Después de muchas discusiones y momentos de ida y vuelta, tenemos una Ley; sin ser perfecta, consideramos que siempre será mejor tener una -que se podrá modificar en su día- que no tener nada. Somos además la primera región en España donde el colectivo de trabajadores por cuenta propia cuenta con una ley autonómica, más cercana y desarrollada que el Estatuto a nivel nacional que, no lo olvidemos, supuso un punto de inflexión en la legislación laboral sobre nuestro sector.
Creemos asimismo que esta Ley logrará su objetivo, pues contempla la elaboración de un plan estratégico del trabajo autónomo, de ámbito cuatrienal, y que puede ser un elemento muy positivo para mejorar la situación de los autónomos actuales e impulsar que haya más autónomos en la comunidad andaluza.
Debemos destacar la importancia de esta norma ya que consolida y singulariza la capacidad de los autónomos para representarnos a nosotros mismos e igualarnos a otros colectivos, con la creación del Consejo Andaluz del Trabajo Autónomo, que será un órgano de participación colectivo donde se realizarán funciones de asesoramiento al Gobierno andaluz. Ahí estaremos, y desde allí seguiremos luchando por alcanzar los derechos que como trabajadores nos corresponden.
Eso si, valoramos de igual manera la puesta en marcha de un fondo de crédito para el fomento y promoción del trabajo autónomo (que cuenta con una dotación de 25 millones de euros), por el que podremos acceder a respaldos financieros en nuestros proyectos; esto es fundamental, por cuanto la falta de liquidez es el gran problema con el que nos enfrentamos, ya que ideas y capacidad de emprendimiento nos sobran.
Se habla asimismo de una serie de medidas como el apoyo a la conciliación, apoyo para el inicio y el mantenimiento de la actividad, asesoramiento y asistencia técnica… una batería de buenas intenciones que contarán con el apoyo de UPTA-Andalucía cuando se lleven a cabo, y con la reivindicación de las mismas mientras no se produzca.
Añadamos como hecho destacado que una de las enmiendas introducidas y aceptadas contempla un plazo de seis meses para la constitución del citado Consejo y la elaboración del plan estratégico, por lo que vamos a plantear a la Junta con carácter inmediato que se desarrolle esta ley, siendo conscientes de la época en que entramos, marcada por la cita con las elecciones autonómicas y por la situación general de crisis que, lejos de alejarse, parece endurecer, tal y como han advertido las nuevas autoridades económicas españolas y europeas.
Isidoro Romero de la Osa
Secretario general de UPTA Andalucía







