2012 acaba de comenzar, dando cierre a un auténtico “año negro” en Andalucía. Finaliza también una de las peores legislaturas de nuestra autonomía marcada por un 30% de paro, con más de 1,2 millones de andaluces sin trabajo; y por el asunto de las irregularidades en los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), tramitados por el gobierno andaluz. La negación de la realidad económica, unida a la agonía de tres décadas de gobierno socialistas en la comunidad, nos han situado en los indicadores más graves de la Unión Europea.

En cuatro años la tasa de paro andaluza ha pasado del 14,83% al 30%, con un incremento en el último año del 9,87%. La mitad de nuestros jóvenes no tienen un empleo y la tasa de paro femenina triplica la europea. Con las políticas del PSOE no sólo ha crecido espectacularmente el paro sino también el endeudamiento real de la Junta, que supone 22.577 millones de euros, un incremento del 172% desde el año 2007.

A todo ello hay que añadir las falsas previsiones de crecimiento previstas para los años 2008, 2009 y 2010, que el gobierno marcó en 3’4%, 1%, y -0’3% respectivamente, cuando la realidad fue que decrecimos en 2008 el 0’6%; en 2009 el 3’6% y en 2010 un 0’9%.

El gobierno de Griñán ha sido incapaz de acabar con el despilfarro y de controlar el brutal crecimiento de gasto corriente. El gasto público está disparado y las arcas de la Junta de Andalucía están vacías. Estos datos han provocado una ola de desconfianza que tiene su reflejo en los bajos índices de consumo; nuestra demanda interna no se recupera y todo eso repercute en todos nuestros sectores económicos.
Desde que Andalucía tiene las competencias en políticas activas de empleo ha dejado de ejecutar más de 1.575 millones de euros y han despilfarrado caprichosamente más de 700 millones en el caso del fondo de reptiles. 2011 ha sido además el año en el que han aparecido con mayor virulencia los abusos y la falta de control en la Administración de los fondos públicos en Andalucía. El caso de los ERE, que significa la administración arbitraria de los fondos públicos, ha marcado política, económica y socialmente este año.
Sin embargo, en este último año también se ha producido con nitidez una reacción de la sociedad a tantos años de los mismos en el poder, que ha podido verse en la victoria del PP andaluz en las elecciones municipales y generales. Por primera vez desde que tenemos democracia el PSOE no ganaba unas elecciones en el conjunto de Andalucía, cerca de 400.000 andaluces más le han dado su confianza al PP. Con estos datos, estamos seguros de que 2012 será el año de la alternancia en Andalucía. Nuestra comunidad no puede quedarse atrás en el cambio político.

Para ese cambio hay que presentar más que nunca programas de gobierno realistas. Los gobiernos del PP, en el Gobierno de la Nación, en los Ayuntamientos, y a partir de marzo de 2012 en la Junta de Andalucía, con austeridad, regeneración y reformas favorecerán la salida de la crisis en Andalucía.

En el Partido Popular queremos para Andalucía una nueva forma de hacer política. No se pueden crear atajos para escapar de las normas y convertir en papel mojado los códigos de buenas prácticas; el mayor error es confundir el interés partidista o personal con las instituciones, que son de todos. Por eso decimos ‘no’ a una administración pública concebida como apéndice del poder político.

Propondremos la reforma de todas las administraciones públicas, clarificando las competencias y eliminando duplicidades y derogaremos los famosos decretazos, para abordar un plan de racionalización del Sector Público.

Elaboraremos una nueva Ley de Hacienda Pública bajo la filosofía de que ningún euro se gaste sin el control del Parlamento y de los funcionarios. Ninguna ayuda se otorgará como hasta ahora: sin norma y sin publicidad. De la mano de la regeneración democrática, Andalucía necesita un nuevo proyecto económico con dos frentes claros: combatir el paro y restituir la confianza de inversores, emprendedores, profesionales y trabajadores para lograr la salida de la crisis.

Ahora los andaluces están haciendo suyo un proyecto ilusionante para Andalucía, para recuperar la confianza. Un proyecto que tiene como principal característica decir la verdad a los ciudadanos y una obsesión: la creación de empleo.

Para ello contamos con un nuevo gobierno del cambio en España, en el que tres andaluces ocupan carteras ministeriales; Hacienda, Empleo y Agricultura, bajo un mismo pilar: el diálogo y las reformas para salir de la crisis. Un proceso que no puede abordarlo solo un gobierno ni un partido, sino que precisa de la implicación de toda la sociedad.

Javier Arenas
Presidente del Partido Popular de Andalucía