andalucia

Baleares prohibirá la entrada de vehículos diésel en 2025 y de gasolina en 2035

La presidenta de las Illes Balears, Francina Armengol, y el consell de Territorio, Energía y Movilidad, Marc Pons, acompañados del director general de Energía y Cambio Climático, Joan Groizard, han explicado a los integrantes del Consell Balear de la Energía el contenido del anteproyecto de la futura ley de cambio climático y transición energética de las Iles Balears.

Armengol ha destacado que la norma sitúa a Balears en la vanguardia de las comunidades en la lucha contra el cambio climático, “con medidas líderes que aceleran la transición del diésel y la gasolina hacia una movilidad 100% limpia, con transporte público y vehículos eléctricos”. “El objetivo -ha continuado la presidenta- es poner los fundamentos para que en el futuro Balears funcione totalmente con energías renovables y crecer de forma inteligente y sostenible, respetando aquello que más queremos: nuestro territorio y nuestro medio ambiente”.

Las medidas que incluye la futura ley del cambio climático se justifican tanto en la situación actual de las islas como en la vulnerabilidad del territorio a los efectos del cambio climático, al mismo tiempo que permiten definir un futuro más sostenible con una transición hacia un modelo energético limpio que deje atrás los combustibles fósiles y, por lo tanto, las emisiones.

La movilidad y la producción de las centrales han sido señalados como los principales causantes de las emisiones, unas emisiones que se podrán reducir con la aplicación de las medidas que incluye la futura ley.

El 35% de las emisiones de CO2 en las Illes Balears proviene del tráfico rodado, mientras que la central de Es Murterar es la responsable del 25% de las emisiones en todo Balears y la central de Maó, del 56% de las que se producen en Menorca. Hay que destacar que Balears únicamente produce un 2% de energía de fuentes renovables.

Los objetivos que se marca la ley son: la reducción de emisiones (40% el 2030 y 100% el 2050) y el fomento de las energías renovables (un 35% del total de producción energética el 2030 y 100% el 2050). Para hacer posibles estos hitos, la ley fija determinadas obligaciones, que afectan tanto al ámbito público como al privado, con un calendario de aplicación, que las hace realistas y viables.

Algunas de las medidas que incluye la ley son:

  • Se tendrán que instalar placas solares en los grandes aparcamientos y nuevos edificios y naves industriales de más de 1.000 metros cuadrados. Aprovechando el suelo ya urbanizado.
  • Los Consells tendrán que zonificar los lugares idóneos por installar renovables en cada isla y los edificios en rústico no destinados a usos agrarios se tendrán que autoabastecer con renovables.
  • Planteamiento del cierre o reconversión de las centrales energéticas contaminantes (en este caso la decisión depende del Estado).
  • A partir del 2025 no podrán entrar en las islas vehículos diesel en las Islas Baleares.
  • A partir de 2035 no podrán entrar vehículos de gasolina.
  • A partir del 2020, los vehículos de alquiler tienen que incorporar un 2% anual de vehículos eléctricos a la flota, hasta el 100% en 2035.
  • En 2020 las grandes y medianas empresas tendrán que calcular y registrar su huella de carbono y a partir de 2025 tendrán que presentar planes de reducción con objetivos mínimos vinculantes.
  • Los ayuntamientos tendrán que sustituir todo el alumbrado público, que tendrá que ser LED en cinco años.

Además, se creará el Institut Balear de l’Energia, que permitirá promoveré desde el ámbito público la promoción de proyectos de renovables, potenciará la participación ciudadana en el sistema eléctrico y también podrá actuar como agente activo en los mercados energéticos.