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Banco de España: “La morosidad de los créditos al consumo ha comenzado ya a acelerarse sustancialmente”

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Pablo Hernández de Cos, ha señalado, en un encuentro del sector financiero organizado por el IESE y EY

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha señalado, en un encuentro del sector financiero organizado por el IESE y EY, que “no podemos olvidar que la búsqueda de negocios rentables no puede realizarse a expensas de la necesaria vigilancia de las condiciones de concesión de los créditos”.

Así, ha explicado que “esta premisa básica es condición necesaria para una adecuada gestión del riesgo de crédito. Quiero señalarla porque estamos observando tasas de expansión crediticia elevadas en la financiación bancaria a familias para la adquisición de bienes de consumo duradero -un 15% interanual en septiembre de 2018, tras registrar avances superiores al 20% en trimestres previos- y, lo que es más sintomático, la morosidad asociada a esta actividad ha comenzado ya a acelerarse sustancialmente”.

“Esta situación sugiere una cierta relajación en los criterios de admisión y selección de riesgo en este segmento. Es esencial aquí no olvidar las lecciones de la crisis: la experiencia histórica ha demostrado que la relajación en las prácticas de concesión de créditos acaba traduciéndose en aumentos notables de la morosidad a futuro” afirmó Hernández de Cos.

Además, argumentó que “aunque el peso de este segmento de negocio en el conjunto de la cartera crediticia de las entidades españolas es reducido, el crecimiento observado debe suponer un elemento para la cautela. No sería admisible que, nuevamente, la búsqueda de una fuente alternativa de ingresos a corto plazo pasase a convertirse en una fuente potencial de pérdidas a futuro”.

El gobernador del Banco de España explicó que, en este sentido, “las políticas de fijación de precios a nivel de producto o servicio, son fundamentales para asegurar una adecuada rentabilidad ajustada al riesgo. Estas políticas deben ser coherentes, exhaustivas y rigurosas para garantizar que el precio que se cobra por un producto o servicio se corresponda, al menos, con su coste total, incluida la prima de riesgo inherente a cada tipo de operación”.