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La AIReF considera probable que la deuda permanezca por encima del 90% del PIB en los próximos años

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La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ha publicado este martes el último Observatorio de Deuda, en el que constata que la ratio de deuda de las AA. PP. siguió disminuyendo lentamente a finales de 2018. La AIReF estima probable que esta situación continúe en los próximos años, situándose la ratio en el escenario normativo de AIReF por encima del 90% en los próximos años, y con una probabilidad de que no se reduzca en torno a un 25%.

A finales de 2018, la ratio deuda sobre PIB se situó en el 97,2%, lo que supone una reducción de 3,2 puntos sobre el máximo registrado en 2014 (y a casi 37 puntos del nivel de referencia legal del 60%). En dicho periodo, la contribución del crecimiento del PIB a la reducción de la ratio de deuda ha sido de 14,8 puntos.

Desde 2014, el déficit de las AA. PP. ha disminuido 3,4 puntos, hasta situarse en el 2,6% del PIB en 2018. Según la AIReF, dicha reducción se debe, en gran medida, a una mejora cíclica (en torno a 3 puntos del PIB), no observándose prácticamente disminución del componente estructural del déficit en este periodo.

Desde el año 2014, la contribución del crecimiento a la reducción de la ratio de deuda ha sido similar en promedio al registrado durante la anterior fase expansiva (-3,7 puntos anuales). Sin embargo, en el último caso la ratio se contrajo 2,7 puntos por año, mientras que desde 2014 solo lo ha hecho 0,8 puntos por año.

En el medio plazo, la AIReF espera una reducción lenta de la ratio de deuda, llegando en el escenario normativo en torno al 91% en los próximos 4 años. Sin embargo, la probabilidad de que no se reduzca en dicho periodo se estima cercana al 25%.

En dicho escenario normativo que ya planteó la AIReF en la anterior edición del Observatorio, una política fiscal orientada a conducir la ratio de deuda de cada subsector a su nivel de referencia implicaría una estabilización de esta por debajo del 75%. “Este escenario implica generar saldos primarios muy exigentes con respecto al último cuarto de siglo”, argumenta el organismo.

Escenario de japonización

Aun así, si la evolución futura de los supuestos macroeconómicos y demográficos es peor a la esperada (al estilo japonés de los años 90), la ratio de deuda dejaría de reducirse en la década del 30 y se volvería creciente, superando los 125 puntos del PIB en 2050.

En el medio plazo, la mayor parte de esta diferencia en la evolución de la ratio de deuda se explicaría por un menor crecimiento del PIB nominal. De esta manera, este shock supone un crecimiento económico de largo plazo relativamente bajo, que oscila en torno a 1% anual promedio hasta 2050. Una evolución más pesimista de la población en edad de trabajar y un mercado laboral menos dinámico generarían menor crecimiento económico y presiones inflacionarias más contenidas, como la observada en Japón desde la década del 90. A diferencia del escenario normativo de AIReF, que supone la convergencia a un nivel consistente con el objetivo de medio plazo del Banco Central Europeo, el escenario de japonización supone una tasa de inflación menor, del orden del 1% anual promedio durante los próximos 30 años.

Aunque una inflación más baja limitaría parcialmente el crecimiento del gasto en pensiones, el peor desempeño del mercado laboral implicaría menores contribuciones a la Seguridad Social y, como consecuencia, un menor saldo primario de las AA. PP. (aunque todavía sensiblemente mejor que el promedio observado entre 1995 y 2018), especialmente más allá de 2030. En este escenario, hacia 2050 el empeoramiento de los saldos primarios de la Seguridad Social terminaría suponiendo unos 25 puntos adicionales en la ratio de deuda de las AA. PP. con respecto al escenario normativo de AIReF.