ECONOMIA

El 25% de los españoles prefiere el capital privado en lugar de la banca tradicional para solicitar préstamos

Las familias y empresas españolas acuden cada vez más al mercado de la financiación privada ante la inaccesibilidad a la banca tradicional. El volumen de préstamos firmados ha aumentado y se han doblado las consultas en lo que llevamos de año respecto al mismo período del año anterior.

Gaston Luis Apraiz, director financiero de Tu Mejor Préstamo, comenta que alrededor del 25% de particulares que necesitan financiación en España acuden al capital privado en lugar de a la banca tradicional para solicitar préstamos. La empresa asegura haber experimentado un incremento entorno al 40% de préstamos firmados en el último año. El perfil medio que acude a este tipo de financiación son familias de clase media y empresas que necesitan liquidez inmediata para hacer frente a sus obligaciones. “En lo que llevamos de 2014 respecto al mismo período que el año anterior, se ha incrementado un 55% el volumen de consultas sobre préstamos privados”, comenta Gerard Jardiel, analista hipotecario de Tu Mejor Préstamo. En la actualidad, la cantidad media que solicitan se sitúa en torno a los 50.000 euros por operación. Pero se puede acceder a financiaciones superiores aportando garantías sólidas.

La previsión de algunos analistas financieros es que siga creciendo la tendencia del mercado de financiación en el sector privado debido a la dificultad de acceder a los bancos tradicionales a corto plazo. En cuanto a la compra de viviendas a través de la banca tradicional, en 2013 se firmaron 20.939 hipotecas, lo que supuso un descenso del 26,4% respecto al año anterior. El importe medio concedido por finca por parte de la banca española, que se sitúa en estos momentos en 109.290€, también descendió un 26,3% el año pasado, según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística).

Una de las ventajas del capital privado es poder disponer de él en 48 horas. El único requisito para acceder a este tipo de financiación es aportar una garantía inmobiliaria o mobiliaria, por ejemplo, una vivienda o una licencia de taxi que soporte la operación.