ECONOMIA

Unicef necesita más de 400 millones de euros para impulsar la lucha contra el ébola

UNICEF anunció hoy la ampliación a los próximos seis meses, de la lucha contra el virus del ébola en África Occidental, con un coste total de más de 400 millones de euros (500 millones de dólares) de los cuales sólo el 24 por ciento (125,7 millones dólares) están asegurados.

 

Los fondos permitirán a la organización continuar la lucha contra los dos principales impulsores de la transmisión del ébola – la falta de aislamiento previo de los pacientes y los entierros inseguros – a la vez que aprovechar las oportunidades para fortalecer la atención primaria de la salud y los sistemas de apoyo social en una de las regiones más pobres del mundo.

 

Lucha contra el ébola. Foto: Unicef
Lucha contra el ébola. Foto: Unicef

“UNICEF está acelerando su trabajo en el corazón de las comunidades para detener el brote, apoyando el aislamiento previo de los pacientes, promoviendo entierros más seguros y aumentando la conciencia y la comprensión del virus y sus riesgos,” dijo Peter Salama, Coordinador Global de Ébola de UNICEF. “Pero a la vez que hacemos frente a la lucha contra el ébola en las comunidades, también podemos aprovechar la oportunidad para ayudar a construir la atención primaria de la salud y otros servicios sociales que proporcionarán beneficios a largo plazo para los niños y las familias, una vez que el ébola haya sido derrotado.”

 

Los fondos de este llamamiento se utilizarían para:

  • Promover comportamientos que puedan salvar vidas, como el entierro seguro y prácticas de aislamiento tempranas mediante campañas en los medios de comunicación, casa por casa y el entrenamiento y despliegue de unos 60.000 voluntarios comunitarios;
  • Apoyar a 300 centros comunitarios, centros de tránsito, centros de observación y a las instalaciones de aislamiento en las zonas rurales;
  • Proporcionar servicios de protección infantil con capacidad para 10.000 niños cuyos padres o cuidadores han muerto de ébola;
  • Mantener las existencias de equipos de protección personal y otros productos básicos críticos relacionados con el ébola como los esenciales para la prevención y control de infecciones;
  • Mantener o prepararse para reiniciar de manera segura los servicios básicos de salud y educación.

 

“No es casualidad que el ébola haya aparecido en tres países con sistemas de salud frágiles”, dijo Salama. “Los servicios de salud pública en los países afectados por el ébola podrían ser mucho más fuertes si hacemos las inversiones correctas ahora, en los sitios adecuados – sobre todo a las puertas de las comunidades donde la gente necesita más esos servicios críticos.”

 

“Mediante la formación de los voluntarios locales, el establecimiento de estructuras físicas más cerca de los hogares de la gente, el apoyo a los trabajadores de la salud comunitarios y trabajadores sociales, y la capitalización de la determinación de muchos supervivientes de ébola de ayudar a proporcionar atención a las personas afectadas y en riesgo, podemos luchar contra la enfermedad y garantizar mejores maneras de administrar la vacunación, tratar la malnutrición, mejorar la atención prenatal y aumentar los partos seguros para el futuro “, dijo.

 

La respuesta de UNICEF contra el ébola también impacta en otros sectores más allá de la salud. Con las escuelas cerradas, UNICEF está trabajando con los Ministerios de Educación y otros aliados para apoyar el aprendizaje continuo y transmitir lecciones diarias en las emisoras nacionales y comunitarias de radio, y a través de los módulos de aprendizaje autodirigido. También se está trabajando para preparar la reapertura segura de las escuelas. Decenas de miles de maestros están siendo formados en técnicas de apoyo psicosocial, prevención del ébola y entornos de aprendizaje seguros y protectores, una vez más para fortalecer las respuestas comunitarias.

 

UNICEF también da apoyo a los países en riesgo de tener brotes de ébola a estar plenamente preparados, a través de campañas proactivas de sensibilización, antes de cualquier brote, a través de protocolos de vigilancia y detección y gestión de casos.