BCE6El Banco Central Europeo (BCE) anunció el pasado miércoles que dejará de aceptar la deuda pública griega como garantía para la banca, lo que significa cortar la financiación del país y presionar para un nuevo rescate, cuando parecía que el nuevo Gobierno heleno hallaba una vía política para el acuerdo.

El organismo que dirige Mario Draghi deja abierta la opción de unas líneas de financiación de emergencia más caras y restrictivas (ELA, en sus siglas en inglés), a las que tres grandes bancos griegos ya han recurrido, según informó Reuters esta semana.

El BCE cortará el grifo de liquidez de la banca griega a partir del próximo miércoles ante las serias dificultades para cerrar con éxito el rescate actual y de acordar una extensión o un nuevo programa de ayuda. Draghi  permitirá a la banca griega una última válvula de escape, las líneas de financiación de emergencia para evitar el desastre.

El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, dijo que Grecia puede elegir cómo sanear sus finanzas públicas y hacer que crezca su economía, pero debe ampliar su programa de rescate unos meses más para ganar tiempo para negociar esos pasos, dijo .

El rescate de Grecia se agota a finales de febrero. A menos que se amplíe formalmente, Atenas no recibirá un tramo final de ayuda de 1.800 millones de euros ni podrá optar a una mayor relajación de los términos de préstamo de la zona euro.

El nuevo Gobierno de izquierda del primer ministro Alexis Tsipras ha dicho por el momento que no tiene intención de pedir una extensión y quiere rechazar el programa de 240.00 millones de euros y la férrea supervisión que conlleva.