Meliá Hotels International obtuvo en 2014 un beneficio atribuido de 31,9 millones, lo que supone una notable mejora respecto al ejercicio 2013, aunque el dato no resulte comparable debido al impacto contable negativo que tuvo la opción de convertibilidad en cash del bono convertible.
Aunque desde 2010 la compañía registra incrementos ininterrumpidos del RevPAR (Ingreso Medio por Habitación) por encima del mercado, en todos los trimestres, en 2014 el crecimiento de este indicador se produjo en todas sus divisiones por primera vez desde que la economía mundial entró en crisis. Así, el incremento global del RevPAR del ejercicio fue del 8,7%, que hubiera sido del 12,5% de no verse afectado el resultado por el ajuste cambiario.
La compañía ingresó 1.464,3 millones durante el ejercicio, (+7%) generando un Ebitda de 228,3 millones. Excluyendo la menor generación de plusvalías por venta de activos el Ebitda del Grupo se habría incrementado en un 12% respecto a 2013.
Estos resultados se atribuyen fundamentalmente a la positiva evolución del negocio hotelero, gracias al intenso enfoque estratégico de Meliá en la gestión y optimización de ingresos, la excelencia comercial y la mejora continua del posicionamiento del producto y las marcas, siendo este factor muy destacable en marcas como ME by Meliá, que en sus hoteles de Europa incrementó su tarifa media en un 20%, o la tradicional marca vacacional Sol Hoteles, que en pleno proceso de renovación y reposicionamiento de una gran parte de su portfolio ya ha registrado incrementos de tarifa media del entorno del 10%.
En cuanto a los resultados financieros, Meliá reporta una mejora sustancial de 123,7 millones, gracias al efecto combinado del ahorro en el coste financiero medio – que se situó en un 4,8% – y los menores gastos y mayores ingresos financieros generados, con otros impactos derivados del acuerdo con Equity Inmuebles SL sobre los 17 hoteles explotados por Meliá, por el que su tratamiento contable pasa de arrendamiento financiero a operativo, sumado todo ello al efecto de la apreciación del dólar frente al euro.
Expansión internacional
La expansión internacional prevista en el Plan Estratégico de Meliá durante los años 2012 a 2014 ha resultado clave para que la compañía haya salido fortalecida de los años de crisis económica, con un liderazgo más consolidado, ampliando su presencia y el reconocimiento de sus marcas no solo en los mercados tradicionales como el Caribe latino o Europa, sino también en Asia-Pacífico, Medio Oriente, Latinoamérica y el Caribe Anglosajón.
Así, la compañía ha avanzado en su objetivo de internacionalización, con un 99% del pipeline de habitaciones fuera de España (el 65% en mercados emergentes); evolucionando hacia un modelo de negocio cada vez más orientado a la gestión, reforzando el liderazgo comercial, con un crecimiento de melia.com del 25% anual durante toda la vigencia del Plan Estratégico, y con importantes avances en innovación en el ámbito de producto, servicios y digitalización, culminando con el lanzamiento de Meliá Digital en 2014 como proyecto estratégico para optimizar la relación con el cliente.
Asimismo, Meliá ha consolidado su reputación corporativa, siendo primera compañía del sector en MERCO, y ha mejorado su atractivo en bolsa, con una positiva evolución de la cotización en los últimos 3 ejercicios que suma un crecimiento del 127,5%.
Por otro lado, la globalización de la hotelera, su posicionamiento en nuevos mercados y su capacidad para atraer nuevos inversores internacionales han sido claves en el éxito de su plan de expansión, que ha supuesto la firma de más de 100 hoteles durante el Plan Estratégico, 22 de ellos en 2014, en países como Estados Unidos, Colombia, Venezuela, Emiratos Árabes, Qatar, Mongolia, Indonesia, Reino Unido o Italia durante el último ejercicio.
Reducción de la deuda
La deuda bruta de la compañía se redujo por importe de 301 millones comparado con diciembre de 2013, mientras que la deuda neta se redujo en 198 millones en el mismo periodo, gracias al efecto combinado de la mejora del negocio hotelero, la venta de activos hoteleros (Sol Aloha Puerto), el recobro a asociadas y la conversión de los bonos convertibles por importe de 170,5 millones.
Meliá consiguió así reducir su deuda neta por debajo de los 1.000 millones, y mantiene su compromiso para profundizar en el proceso de des-apalancamiento financiero gracias a la mejor generación de caja motivada por la evolución del negocio, la reducción de los gastos financieros y la minoración de la deuda bruta.
A ello se suma la venta de activos, comenzando por la anunciada Joint Venture que Meliá acaba de suscribir con el fondo Starwood Capital Group. Esta mejora del balance se produce a pesar de impactos negativos recogidos durante ejercicio, como el ajuste realizado por la compañía del tipo de cambio del bolívar venezolano al SICAD II.







