Desde Theodore Roosevelt hasta la Cumbre Mundial en Vitoria, un desafío y una oportunidad transversales. Un compromiso para todos: administradores, empresas, ciudadanos

El concepto actual de sostenibilidad no surge de un día para el otro. Primero, nace una preocupación por temas medioambientales y poco a poco el concepto se va ampliando y evolucionando.

En 1908, el presidente de Estados Unidos, Theodore Roosevelt, en un memorable discurso llamado ‘Conservation as a National Duty’ manifiesta su preocupación por el uso indiscriminado de los recursos naturales. Por primera vez, un presidente abordaba este tema en la Casa Blanca. Hoy, no sólo se les atribuye a Roosevelt el haber llamado a muchos otros a la reflexión, sino el haber demostrado preocupación de modo efectivo por la conservación de los espacios naturales y por la fauna, sentando las bases del sistema de áreas naturales protegidas de los Estados Unidos.

earth-1389715 (1)El libro Primavera Silenciosa (Silent Spring) de la bióloga marina y zoóloga Rachel Carson denuncia en 1962 -la década en la que nace el movimiento ambientalista moderno- los efectos nocivos que para la naturaleza tenía el empleo masivo de productos químicos como los pesticidas, el DDT en particular. Este libro consiguió iluminar nuestros conocimientos de los procesos que tienen lugar en la naturaleza y despertar el interés de la sociedad tanto por la ciencia -que es necesaria para comprender lo que sucede en nuestro planeta- como por la situación presente y futura de la vida que existe en él.

Son tan solo dos ejemplos llamativos de un largo camino en el que la sensibilidad de la sociedad hacia las cuestiones medioambientales se ha consolidado de manera global. Sin embargo, el movimiento inicial, centrado en el medio natural, se ha ampliado a los ámbitos social, económico y cultural y hoy es una exigencia básica en cualquier proyecto ligado al desarrollo de un territorio.

De este modo, considerando las oportunidades que brinda el turismo a la sociedad como impulsor del empleo, del desarrollo de infraestructuras y de la distribución de la riqueza, se hace preciso fomentar políticas de gestión turística que incluyan el principio de sostenibilidad como eje fundamental en sus planteamientos.

El concepto de desarrollo sostenible surge en la década de los años ochenta del pasado siglo. Concretamente, el documento ‘Estrategia Mundial para la Conservación’, elaborado en 1980 por la Unión Internacional para la conservación de la Naturaleza (UICN) junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), fue el primero que integró conservación y uso sostenible de los recursos naturales.

Este documento sentó las bases del ‘Informe Brundtland’ que la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CMMAD) de la ONU presentó ante la Asamblea General en 1987 y donde se emplea el término “desarrollo sostenible” en tres dimensiones: el crecimiento económico, la inclusión social y el equilibrio medioambiental.

De conformidad con este informe, la Asamblea General convocó la ‘Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD)’, también conocida como la ‘Conferencia de Río’ o la ‘Cumbre de la Tierra’ (1992), donde se debían “elaborar estrategias y medidas para detener o invertir los efectos de la degradación del medio ambiente”. Entre las distintas medidas propuestas, cabe destacar la adopción de un programa de acción para el siglo XXI: ‘Agenda 21’, que sigue siendo la referencia para la aplicación del desarrollo sostenible en los territorios. El programa es un plan detallado de acciones que deben ser acometidas a nivel mundial, nacional y local, por entidades de la ONU, los gobiernos de sus estados miembros y por grupos principales en todas las áreas en las que haya un impacto humano sobre el medio ambiente. Para poner en práctica este programa, se creó en el seno de la ONU la Comisión de Desarrollo Sostenible.

Es en este punto cuando el turismo empieza a tomar conciencia de la importancia de incorporar los conceptos de sostenibilidad y aplicarlos a dicha industria.

Definido el desarrollo sostenible, quedaba dar un paso más, ajustar este concepto a la actividad turística en el mundo. Así pues, la Organización Mundial del Turismo (OMT), tomando como referencia la definición de desarrollo sostenible del Informe Brundtland, define la sostenibilidad turística en la ‘Conferencia Euro-Mediterránea sobre turismo y desarrollo sostenible’ (1993) como: “El desarrollo del turismo sostenible satisface las necesidades de los turistas y regiones anfitrionas presentes, al mismo tiempo que protege y mejora las oportunidades del futuro, está enfocado hacia la gestión de todos los recursos, de tal forma que se satisfagan todas las necesidades económicas, sociales y estéticas, al tiempo que se respeta la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas de apoyo a la vida”.

 

ARTÍCULO INCLUIDO EN LA REVISTA DE OCTUBRE DE AGENDA DE LA EMPRESA. CONSECUENCIAS ECONÓMICAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO. ¿QUÉ COSTES TENDRÁ EL CALENTAMIENTO GLOBAL? ¿QUÉ OPORTUNIDADES DE NEGOCIO GENERARÁ?