La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha anunciado a los agentes sociales que el Gobierno quiere, antes de que acabe el año, reducir a tres los tipos de contratos. La intención es que haya uno indefinido, otro temporal de indemnización creciente y un último formativo.

Báñez también planteó que hay que evaluar las bonificaciones a la contratación, para incentivar el empleo indefinido y desincentivar la temporalidad, aunque no concretó las fórmulas que estudia el Ejecutivo.

La ministra ha mantenido una reunión con los líderes de CEOE y de Cepyme, Juan Rosell y Antonio Garamendi, y de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, en la que han hecho balance de los asuntos pendientes que deben abordarse en el ámbito del diálogo social en los próximos meses.

Entre las propuestas se encuentran, entre otros asuntos, el impulso de la igualdad laboral; la simplificación de los modelos de contrato; la revisión de los incentivos al empleo indefinido y los desincentivos a la temporalidad; el estudio de las medidas necesarias para reducir el empleo juvenil; la convocatoria de subvenciones públicas para impulsar las TIC y la economía digital; el diálogo sobre el futuro de las pensiones; y el debate sobre el Pilar Social Europeo, con el objetivo de crear una autoridad laboral europea.