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Buenas prácticas certificadas en Atlantic Copper, un ejercicio de responsabilidad y compromiso interno y externo

La acreditación de calidad de un producto, servicio o procedimiento, conforme a normas estándares internacionales, supone, además de un reconocimiento a la actividad de cualquier empresa, un importante reto, ya que exige esfuerzo por parte de sus equipos e inversiones para lograr y mantener en vigor cada certificación obtenida.

Para Atlantic Copper, tercera mayor fundición y refinería de cobre de Europa, situada entre las primeras empresas por facturación y a la cabeza en exportación de Andalucía, la obtención y renovación de sus certificaciones en materia de seguridad y salud laboral, energética, ambiental, o de responsabilidad social, se lleva a cabo de una forma integrada en todos los departamentos y procesos. En esto también tiene mucho que ver su preocupación constante, en sus casi 50 años de historia, por producir de forma responsable, en línea con los ODS de la ONU.

Su certificado más reciente es el de Empresa saludable, otorgado por AENOR, que ha acreditado la implantación de un modelo pionero en el mundo, basado en la metodología de mejora continua Planificar-Hacer-Verificar-Actuar y que entiende la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, contribuyendo, al mismo tiempo, a aumentar la productividad y competitividad de las empresas.

En Atlantic Copper entendemos que la salud es más que la ausencia de enfermedad y tiene que ver con encontrarse bien, ser útiles y estar satisfechos. Pero no es la única certificación que tenemos en este terreno, ya que previamente contábamos con la OSHAS 18001, que aporta también un enfoque holístico en la gestión de los riesgos de seguridad y salud.

En otro orden, destacan nuestras certificaciones de sistemas de gestión: de la calidad, basado en la Norma ISO 9001, que afecta a nuestros productos; energética, a través de la ISO 50001, siendo de los primeros de nuestro sector en obtener esta acreditación, en 2011, y que nos ha llevado a ser la fundición de cobre con el consumo específico de energía por tonelada de materia prima procesada más bajo del mundo; o medioambiental, recogido en la ISO 14001, en la que estamos certificados desde 1998 y que, en su última versión, introduce conceptos como el de “ciclo de vida” en nuestra interacción con el medioambiente.

En el apartado social, tenemos reconocida la certificación internacional IQNet SR10, otorgada también por AENOR, que acredita la viabilidad de nuestro sistema de gestión de la Responsabilidad Social. Fuimos la primera empresa metalúrgica en recibir este distintivo, con el que, hasta la fecha, solo cuentan poco más de 60 empresas del sector industrial en el mundo. Supone un reconocimiento externo a nuestro conocimiento y preocupación por las necesidades y expectativas de la comunidad local. Y nos ha facilitado un enfoque completo de las acciones que ponemos en marcha, bien a través de la compañía o de nuestra Fundación, que incluyen las tres patas del desarrollo sostenible: económica, medioambiental y social.

 

Antonio de la Vega antonio de la vega web

Director de Responsabilidad Social Corporativa de Atlantic Copper

 

 

Artículo incluido en el reportaje Cómo apoyan las Normas a los ODS del número de abril de la revista Agenda de la Empresa